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Por Rafael Beltramino
Justificando lo injustificable
Tanto lío por una foto
- 26.02.2004
He comprobado que se ha generado una interesante discusión sobre el tema de los alcanzapelotas de Central que se sacaron una foto con Tévez. Todas las discusiones sobre Central me parecen interesantes y ésta en particular, por eso contesto algunos de los argumentos formulados en contra de mi opinión.
En primer lugar algunos consideran nimio o insignificante el hecho, no me parece que sea ni nimio ni insignificante, porque es la punta del iceberg, es un síntoma de lo que ese aspirante a jugador de fútbol siente y piensa. Por eso debe ser a mi juicio, separado del conjunto de sus compañeros, como medida ejemplificadora. Evidentemente la camiseta de Central no le es suficiente a estos muchachos, que se vayan a buscar otras.
Después se insistió con absolver la responsabilidad de estos sujetos, hablando de los “chicos” una palabra con connotación favorable y hasta cariñosa para referirse a ellos, olvidando que no estamos hablando de infantes sin uso de razón sino de jóvenes que suponemos dotados de ella, a tal punto que esperamos que colaboren tácticamente con el equipo acelerando o retrasando el juego de acuerdo al trámite del partido, ya que para eso se los prepara especialmente.
Por esa causa, tienen que hacerse responsables de sus actos, y de las consecuencias de los mismos, si querían para su recuerdo tener una foto con Tévez, y poco o nada les importó que estuvieran en la cancha de Central y frente a la gente de Central, poco o nada les importará seguir sus carreras en el club en el que juega el jugador que tanto idolatran.
Y si no logran llegar a ser jugadores profesionales, tendrán igual el gusto de tener su fotito con Tévez, para contarles a sus hijos. Y todos contentos
Por último, sepan que nunca dije ni insinué que había que pegarles o algo así como un lector parece sugerirlo, no creo que valgan la pena.
Simplemente, si estuviera en mí decidirlo, los hubiera dejado libres al día siguiente y expulsado como socios, por el severísimo agravio que hicieron a los símbolos y a la gente de Central.
Algunos pensarán que soy un exagerado y tienen derecho a pensarlo; por mi parte creo que el pasar por alto este hecho, sólo nos ocasionará males mayores en el futuro.
Rafael Beltramino