WebRing Canalla | | Acerca de este sitio

¿Qué te pareció?

columnas@canalla.com

 

NOTAS ANTERIORES

 

¿Cuánta gente entra gratis...

Una cena inolvidable

Nuestro compromiso con el...

Adiós a Don Santiago Leyden

Un episodio penoso

Words, words, words

La desaparición de...

Una sorpresa mayúscula

Triste, solitario y final

¿Se acabaron los conejos?

Las ventas de jugadores

Otro logro de la Comisión...

El último truco de los ...

La hora de la verdad

Merecemos a Campagna

Una cobarde agresión

Cada día más cerca de la Copa

Profesionalización...

Cada día más cerca de...

Detrás está la gente

La culpa es del otro...

¿Quo Vadis Escribano?

No tienen vergüenza

¿Concurso preventivo?

 

 

Por Rafael Beltramino

No tienen vergüenza

 

- 28.09.2002

La conducta del Escribano Vesco y sus pares de la Comisión Directiva durante la Asamblea Ordinaria del día de ayer, sólo puede ser definida como bochornosa.

Pero empecemos por el principio. El lugar asignado, como siempre, quedó chico; es que evidentemente a la Comisión Directiva, le gustan las Asambleas con poca gente, y que no haga demasiadas preguntas no sea cosa que alguno pregunte algo molesto. Por eso prepara un lugar para muy pocos socios, por eso desalienta de todas las maneras posibles la participación societaria.

Había mucha gente, y cuando se anunció por Secretaría que había 278 socios que habían firmado el registro, algunos miembros de la oposición empezaron a contar a los asistentes y contaron trescientos veinte. Por eso un socio hizo la moción de orden de contar las votaciones nominalmente. (es decir de nombrar al socio y luego requerir el sentido de su votación). Esta forma de votar es obviamente mucho más lenta pero es la única que no deja ninguna duda, frente a la conocida “rapidez” e inexactitud del Escribano Vesco para contar los votos en una Asamblea.

Nunca pudo llegar a votarse esa moción, primero el Escribano siguió de largo como si no la hubiera escuchado y luego ante el reclamo de Jorge Nepote quien empezó a hablar a continuación y después de una interminable deliberación y mucha confusión, anunció que se iba a votar, nominalmente la moción de votar nominalmente.

Las palabras siguientes fueron propias de una película de los Hermanos Marx “levanten la mano...” Exactamente lo contrario de una votación nominal!!. El desorden aumentó, Perico Pérez intentó aportar algo de sensatez y por supuesto no lo logró.

El griterío aumentaba, el Escribano afirmaba que no había moción porque no había una moción negativa, los opositores sostenían que como no había habido oposición a la moción de orden, ésta debía considerarse aprobada y  por lo tanto votarse todo nominalmente.

Y en el medio del tumulto otra vez el Escribano, “Vamos a tratar el punto de la aprobación del Balance. Quienes estén de acuerdo levanten la mano” Esto sin debate, sin discusión, sin información. Algo penoso. Tan penoso como la actitud de los levantamanos del oficialismo que procedieron a levantar la mano. Y cuidado que no eran precisamente los miembros de la “barra bullangera”.

El Escribano con su proverbial velocidad de conteo, declaró aprobado el balance por mayoría.

Realmente una repetición aún más lamentable de las mismas conductas de siempre, pero corregidas y aumentadas porque en ocasiones anteriores siempre se dejó exponer a los opositores, y efectuar preguntas a los directivos que éstos respondían como podían. Ahora no hubo oportunidad ni siquiera de preguntar.

Una pena que esta sea la Comisión Directiva de Central; un llamado urgente a desalojar a estos sujetos de la conducción canalla.

Lo lamento especialmente por el Escribano Vesco, porque su historia merece otro final que el de estas lamentables agachadas y triquiñuelas de dudosa legalidad y de ninguna legitimidad.

Lo único rescatable de la Asamblea fue que se anunció que se convocará a una extraordinaria para el 11 de noviembre para reforma del Estatuto y que hasta el 27 de octubre la Comisión recibirá los proyectos de reforma que quieran hacerle llegar.