Por
Rubén Philipp
La actitud de Miguel Ángel Russo
- 01.08.2003
No puedo evitar tener que salir a decir que no estoy de acuerdo para nada, con algunas expresiones vertidas desde estas columnas, en lo que respecta a la persona de Miguel Russo.
No voy a defender a esta dirigencia. Ha cometido muchísimo errores y horrores en la toma de decisiones que hacen a la vida institucional, deportiva y social de nuestro Central.
Pero sí, me voy a tomar el atrevimiento de defender, sin su conocimiento y a grito pelado, la actitud de nuestro técnico.
En primer lugar, creer que Miguel Russo se ha prestado a esa supuesta maniobra electoral, es desconocer a una persona de bien.
Infinidad de veces, Russo ha tenido actitudes de tal seriedad, de tal honestidad, de tanto profesionalismo puro y decente, que hacen que sea increìble que alguien cercano al club y a todo lo que pasa en él, no haya advertido que no era posible que Miguel se prestara al sucio juego sugerido.
Digo, a mí también se me ocurrió pensar que podría tratarse de una maniobra. Pero descarté inmediatamente y de plano tal idea al comprender que necesariamente Russo debería estar implicado.
Y tengo muy claro que eso no es posible.
Aclaro que no soy amigo ni conozco personalmente a Miguel Russo, circunstancia que lamento.
Sólo me enoja cierta miopía en algunas personas.
Como ya dije en otras oportunidades, estos directivos han cometido todos los errores. No dejaron pasar ni uno sólo.
Pero nadie, NADIE, puede negar que en su haber tienen dos aciertos grandes como el Gigante de Arroyito: la contratación tanto de Miguel Russo cuanto de Carlos Griguol.
Coincido absolutamente con Russo cuando afirma que la oposición no ha dado señales claras de cuál será su futuro.
Yo tengo la misma impresión, y paso a relatar mi experiencia personal: en una reunión partidaria a la que fui invitado (y en la que casualmente se encontraba presente el Sr. Buqui Vatalaro), en el local partidario, sito en el Boulevard Avellaneda, hace ya un par de meses, le pregunté al Sr. Scarabino, si el hecho de que Don Ángel fuera a manejar todo el fútbol de Central implicaba la salida de Griguol y Russo del club.
Luego de un breve silencio, la respuesta fue: "eso lo decidirá Don Ángel".
Eso, a mí, no me dio ninguna tranquilidad
Repito acá lo que he dicho en notas anteriores mías. Creo que TODOS los centralistas, tengan el apellido que tengan, debería arrimarse al cuerpo técnico de nuestra institución a preguntar en qué pueden ayudar, en lugar de estar pensando que cambios van a introducir, si son elegidos, EN LO QUE AHORA SE ESTÁ HACIENDO BIEN.
Repito lo que dije en otra nota: YO NO QUIERO QUE SE VAYAN NI MIGUEL RUSSO NI CARLOS GRIGUOL-ALDO POY.
Por eso voy a votar a Boerio.
Me gustaría mucho más, que todos se acercaran a ver en qué se puede ayudar.
Creo que los ídolos canallas que han pasado a la historia no merecen ser ofendidos y mucho menos por los mismos canallas.
ME PERMITO RECORDAR QUE RUSSO FUE EL TECNICO QUE PROVOCO EL ABANDONO.
Esto ha pasado a la historia del fútbol del mundo.
Dentro de 150 años, se seguirá festejando el 23 de noviembre.
Y después de eso, vino y nos sacó del descenso. Me permito recordar aquí, que cuando Russo tomó el equipo, estábamos descendidos.
Suponer a Russo capaz de una maniobra tan sucia como la descripta, es ofenderlo, en mi humilde y no solicitada opinión. Por tanto, creo que aquí se debe una disculpa.
Le guste a quien le guste, si gana el Sr. Scarabino, Miguel Russo se irá. Y eso es lo peor que nos podría pasar en este momento
Sepa el que no vota a Boerio, que lo está echando a Russo.
Ojalá triunfe la sensatez.
Rubén Philipp