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Notas anteriores:
De caprichos y convicciones II
Críticas sí, pero bien fundadas
Por
Rubén Philipp
¿Tiempo al Tiempo o hacer como el avestruz?
- 08.01.2004
Me parece que las opiniones vertidas por nuestros distinguidos columnistas canallas Diego Mascó y Fernando Corvalán tienen parte de razón, pero no la parte importante.
Quiero dejar en claro que estoy mucho mas cerca de la posición del amigo Mascó, con quien he mantenido saludables diferencias en otras oportunidades.
Coincido también con el amigo Beltramino en dos conceptos fundamentalísimos: El primero es que esta Comisión Directiva está en funciones debido al hartazgo de la hinchada canalla. El segundo es que la rendición de cuentas del Megaevento es muy reducida y esa clase de reducciones permiten ocultar cosas. No digo que haya cosas ocultas. Digo que se pueden ocultar cosas. Y que el horno no está para bollos.
Aquel hartazgo OBLIGA, de toda obligación humana y legal posible, a esta Comisiòn Directiva a especificar claramente, por todos los medios de información pública disponible, en qué se gasta cada centavo que se gasta, y de donde proviene cada centavo que ingresa.
Es un error grave, suponer "que al que le interese vaya y pregunte que le van a contestar", o que "en la Asamblea de Memoria y Balance seguramente le van a informar cuántas biromes se compraron".
Esa situación se da en Instituciones en las que las cuentas andan bien como en Boca Juniors por ejemplo.
Y me apresuro a pedir que no me puteen, porque no lo estoy defendiendo a Macri, sino estoy diciendo lo que realmente sucede, dado que Boca es el único club de fútbol que tiene plata en el banco. Y eso no es porque son campeones del mundo. Cuando el técnico era Bilardo y/o el Bambino, también tenían plata en el banco.
En Central, ya nadie de la hinchada cree en nadie porque son muchos años de frustraciones, de cosas raras, de vender jugadores impresionantes como Milonguita Heredia, Kempes, Palma, o ahora el Chelito, para que vengan los Biasotti, Benito, Pighin, Potente, Zinho, etc, etc, etc.
Por eso, porque no hay margen para suponer nada bueno por algunos miles de años, es que no hay que suponer nada.
Todo en negro sobre blanco.
Plata en mano y culo en tierra.
Por eso hay que publicar todo.
Todo limpio y cristalino. Tal y como se prometió en la campaña electoral.
Por ejemplo, se podría haber publicado el resultado completo, con puntos y comas y firmas al pie, de la Auditoria, tan meneada y sonada. Si alguien puede decirme dónde puedo conseguirse el documento completo, (dije completo), lo agradeceré.
Por ejemplo, se podría haber publicado el documento completo, con firmas y autenticación de las mismas, del Preacuerdo con Squadra. No me parece que lo que se ha publicado sea el documento completo. Si es así, desde ya pido disculpas por haberme equivocado, pero es que estoy muy susceptible, vió doña.
Por ejemplo se podría decir con qué ingresos se están pagando los gastos de los últimos cuatro meses, porque de lo contrario cualquiera puede suponer (y no hay que suponer nada), que se están pagando de la misma forma que lo hacía la anterior conducción.
Respecto de sugerencias sobre la forma de financiar al Club, yo ya hice una muy importante y difícil de llevar a cabo, pero absolutamente sana, y nadie se ha dignado a decirme porqué no es factible: Digo que Central tiene en Rosario y zona de influencia no menos de 400.000 hinchas. Lo dicen todas las encuestas.
Los directivos tienen que encontrar la manera de que cada uno de los 400.000 hinchas, ponga un poco de plata por mes. Lo que pueda cada uno. Sin esperar nada a cambio. Lo que pueda dije. 10 centavos, 50 centavos, 50 pesos. Lo que pueda cada uno.
Cualquier otra forma de recaudar dinero es comprometer el patrimonio a futuro.
Cualquier empresa u organización ve a Central como un negocio. La hinchada de corazones calientes ve a Central de una sola manera. Y NUNCA como un negocio.
Cualquier empresa u organización que pone plata, se va a llevar algo a cambio.
La hinchada de corazones calientes, lo único que quiere a cambio es una vuelta olímpica, y si fuera posible una por año.
Y creo que Central no tiene mas nada que dar a cambio, como no sea su Estadio, o su Ciudad Deportiva.
Y como nadie quiere ser el que hipoteque esos activos, entonces se hipoteca el futuro. Dando los pases (o parte de ellos) de los jugadores juveniles.
Y cada vez mas juveniles, a medida que pasan las Comisiones Directivas y los años. Es decir, como ya está hipotecado el futuro, entonces se hipoteca el futuro del futuro. Es decir, el futuro mas lejano. Es decir, los chicos mas chicos.
Pregunto: Hasta cuándo?
Respondo: Hasta que ya no queden mas chicos para hipotecar. Entonces, cuando llegue ese momento, si todavía queda sangre canalla en la sociedad, no habrá mas remedio que poner plata para salvar al Club.
Propongo que lo hagamos ahora, que todavía nos
quedan algunos pibes.
Rubén Philipp