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Notas anteriores:

 

Una muerte anunciada

Estamos mal y vamos peor

Es hora de cambiar

¡Qué difícil es esto!

Ya me parecía...

La destrucción de Papa y las...

Cosas sin importancia

Analicemos el partido lugareño

¿Qué hay que hacer?

¿Y si el Rifle no llega?

Los jugadores y los periodistas

Carta a Miguel Russo II

Los arqueros y la obra de Dios

Gaona, Vitamina, Papa...

Nuestro querido Chacho

Un empate heróico

Esto no es Central

El amor y el Señor Equis

Caprichos y convicciones III

¿Tiempo al Tiempo o...?

¿Y si no traemos a nadie?

Un hito en la política

¿Será coincidencia?

La última vez que fuimos...

Lo prometido no es deuda

Un gol mal anulado...

Las críticas y los insultos

Recién empezamos y vamos mal

De caprichos y convicciones II

De caprichos y convicciones

Carta abierta a Miguel Russo

La actitud de Miguel A. Russo

El señor Frielsa

Críticas sí, pero bien fundadas

Al señor Equis

A los detractores

El Futuro de Russo y el nuestro

El hartazgo de Buqui

El Señor Timoteo

¿Promedio o descenso directo?

Tenía que estar Vitamina

El sector izquierdo

 

Por Rubén Philipp

A Rey muerto, Rey puesto

 

 

- 16.06.2004

O también podría decir, Muerto el Rey, Viva el Rey.

Obviamente no estoy hablando de la muerte de nadie, sino del fin del ciclo de Miguel Russo en Central.

Ha sido y es pública mi posición de apoyo a Miguel. Insisto en que fue un error haber decidido la salida de Russo, tanto como lo fueron en su momento las de Carlos Griguol y Aldo Poy.

Y el hecho de haber traído a otro muy buen técnico de inferiores como el Coco Pascuttini, disminuye las consecuencias del error, pero no lo eliminan. Lo mismo opino de la llegada del Sr. Víctor Púa.

Pero no es hora de lamentos, y Central está por encima de todos los nombrados, por lo que, desde este humilde lugar, quiero arengar a toda la hinchada canalla, para que recibamos con los brazos abiertos y con un gran aplauso el viernes, cuando llegue (según él mismo lo ha dicho), al Gigante de Arroyito para ver a sus futuros dirigidos, jugando contra Gimnasia.

Además, le deseo al nuevo conductor toda la suerte del mundo, y ojalá que nos dé un campeonato, o un ingreso a una copa, y si no es mucho pedir, ojalá ganásemos la Copa con Víctor Púa.

Entraría en la historia de Central y yo sería el primero en ir a levantarlo en andas.


Rubén Philipp