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Notas anteriores:

 

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Mantener la calma...

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Todos con Don Ángel

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Cosas sin importancia

Analicemos el partido lugareño

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Un empate heróico

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Caprichos y convicciones III

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Las críticas y los insultos

Recién empezamos y vamos mal

De caprichos y convicciones II

De caprichos y convicciones

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La actitud de Miguel A. Russo

El señor Frielsa

Críticas sí, pero bien fundadas

Al señor Equis

A los detractores

El Futuro de Russo y el nuestro

El hartazgo de Buqui

El Señor Timoteo

¿Promedio o descenso directo?

Tenía que estar Vitamina

El sector izquierdo

 

Por Rubén Philipp

Dice un viejo tango...

 

 

- 17.02.2005

”Cuando la suerte que es grela, fallado y fallando, te largue parau….”

Dicen todos que anoche tuvimos suerte. Y ganamos sin merecerlo. Y a mí que me importa. Cuantas veces perdimos jugando mejor que los otros?. Si contabilizamos ambas situaciones me animo a decir que vamos perdiendo diez mil a uno.

Por otro lado, en ningún diario se habla del espantoso arbitraje de Favale.

En el primer tiempo, después de una brillante gambeteada de Monges lo voltean de atrás fuerte y mal, y el referí no cobró nada. De esa jugada, Papa sale con un foul violento contra el de ellos que llevaba la pelota para parar la jugada porque quedábamos mal parados y debía recibir tarjeta amarilla que el mal árbitro Favale afortunadamente no sacó.

A Encina lo amonesta por una protesta violenta, debido a una clara falta no cobrada contra él.

Y en el segundo tiempo, la que hizo con Villa no tiene perdón de Dios. El Tito le gana una cuerpeada al defensor y se va solo al gol, con la defensa de Gimnasia corriéndolo de atrás ya resignada al tercero.

Este muchacho Favale, para la jugada y cobra foul a favor de Central.

Yo creo que por esto solo, debería ser parado otra vez.

Respecto del bajo rendimiento de algunos de nuestros jugadores, creo que hay algunas cosas que no podemos perder de vista y se hacen de ineludible cumplimiento:

Creo que hay que pararlo, tranquilizarlo, y hacerle entender que así podemos perder partidos, no ya jugadas.

En síntesis, se ganó con algo de suerte, y con mucho de huevo. Porque es menester destacar lo que corrieron estos pibes, contra un equipo que estaba jugando muy bien, y que estaba dejando la vida en la cancha. Hay que poner en letras grandes y de colores, lo que marcaron. Fue algo impresionante. Cada vez que se perdía la pelota, y la tenía uno de ellos, en menos de 2 segundos ya tenía una o dos o tres marcas encima.

Hay algunos opinadores que dicen que Central es el equipo mas parecido a la Selección que dirigía Fríelsa.

La diferencia es que este Central juega (jugaba?) bien.

Esperamos y confiamos en que la sabiduría del Gran Zorro del Desierto Auriazul corrija los errores que todos vemos.

Y si el domingo ganamos otra vez, la siguiente fecha la vamos a tener que jugar en dos días, sábado y domingo. Un tiempo en cada día para poder meter a los 80 mil canallas que van a querer ver al más grande


Rubén Philipp