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Notas anteriores:

 

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De caprichos y convicciones

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El Futuro de Russo y el nuestro

El hartazgo de Buqui

El Señor Timoteo

¿Promedio o descenso directo?

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El sector izquierdo

 

Por Rubén Philipp

Los arqueros y la obra de Dios

 

 

 

- 18.03.2004

Dios dividió a los hombres en dos grandes grupos: los que iban a jugar bien al fútbol y los que no iba a aprender nunca por más esfuerzos que pusieran en ello. Yo estoy dentro del segundo grupo. Por eso es que, de chico, iba al arco.

Yo debía reunir dos condiciones para jugar en el barrio. La primera era llevar la pelota a la canchita. Si no, era tan malo, que no jugaba. Y aunque llevara la pelota, seguía siendo malo, por lo cual, iba al arco. Si había algún buen arquero, iba de wing izquierdo. Normalmente iba al arco.

Por lo cual quiero decir algunas cosas, la primera de los cuales es que algo del arco (muy poco), conozco.

Lo segundo que quiero decir, es que además de ponerme entre los que no van a aprender nunca a jugar al fútbol, el Señor me impuso otro castigo: me dejó entender el juego, e hizo que el mismo me apasionara.

Aunque he prometido no opinar mas de Julio Gaona, voy a posponer por única vez, esta decisión, dado que he sido señalado en una nota, y por lo tanto, reclamo mi derecho a réplica.

Aclarado esto, le quiero informar al Sr. Romano, que me ha honrado leyendo una de mis notas, que lo que debería haber hecho Gaona en el primer gol, es quedarse en el arco y seguir la trayectoria del centro con su cuerpo, desplazándose hacia el centro del mismo. De esa manera, el delantero que metió el gol, no se hubiese encontrado con el arco vacío cuando recibe el centro y quizás (sólo quizás), dude y la tire afuera o se la patee al cuerpo al Chicho o quizás Chicho la ataje, porque para eso es bueno.

Es decir, mi crítica no garantiza que el gol no se hubiese producido. Sólo dice cómo hacer para dificultarle la tarea a los otros.

Algo parecido ocurrió en el tercer gol (le recuerdo al Sr. Romano que en el segundo gol le adjudico toda la responsabilidad a los defensores). Al salir el arquero, los defensores ocupan otras posiciones, y no van contra el delantero, tratando de ocupar espacios vacíos. Al arrependitse Gaona y volver, los defensores deben tomar la decision de cambiar su primer movimiento para corregir, y esa decisión se toma en fracciones de segundo, y generalmente en forma descoordinada, lo cual favorece la actitud del delantero.

Si, en el tercer gol, Gaona no hubiese salido, quizás los defensores hubieran tapado mejor al delantero o seguramente Chicho, hubiese estado en mejores condiciones de atajar el tiro, por estar mejor parado.

Además, no critico a Gaona sólo por la actuación ante Lanús. ¿El blooper cometido ante Velez qué fué?. ¿El primer gol de Boca que fué?. Otra pregunta: ¿A quién o quienes les dijo boludo Miguel Russo?. ¿A todos menos a Gaona?

Por último, no son sólo dos partidos perdidos. Son cuatro (Vélez, Boca, Lanús, Coritiba), de entre 9 jugados. No me importa perder, si los otros son mejores que nosotros.

Ni este Boca de hoy, ni Vélez, Lanús o Coritiba, son mejores que nosotros.

Me indigna perder porque nuestro arquero se hace uno o dos goles por partido el sólo, aunque ataje otros 10. El arquero está para atajar todas, excepto aquellas a las que no llegue. Que tenga muy buenas atajadas, (como las tiene realmente), no compensa los bloopers que comete.


Rubén Philipp