Lunes por
la madrugada.
Yo cierro los
ojos y veo tu cara
que sonríe
cómplice de amor.
No va a hacer
falta que les diga que este Reporte esta siendo
musicalizado
por Los Abuelos de la nada.
Es un
Lunes de una semana que comenzó fuerte.
Torneo de
Truco organizado por Baco Vinos en la Mansión del Marinero
con cerveza, vino, Bacardi
y bebidas varias FREE.
Toda gente canalla,
obviamente.
Las extrañas
siluetas que describía el auto en su regreso a
Fisher Town,
indicaban
que se hizo uso de la opción FREE que brindaba la reunión.
Perdí al truco, pero afortunado
en el juego, desafortunado en el amor.
Siempre hay un consuelo
Un tanto mareado, obnuvilado
diría, me fui derechito al armario donde
se guardan las camisetas
de fútbol. Abrace la primera auriazul que encontré como
si adentro de ella estuviera
Pizzi. Y mientras la abrazaba, le decía al oído...vos no te vas.
Martina, la perra, me miraba
confundida.
Pizzigol hoy fue operado. Se
esta poniendo en órbita para la Mercosur.
Eso al menos me dijo
mi viejo. Puede ser que hayan operado a algún amigo de el también
y yo me este confundiendo.
Pero a alguien operaron seguro.
Después de abrazar
la camiseta, me caí sobre la cama por culpa de la física moderna.
Y la mente volvió a aquel
minuto uno del segundo tiempo en el Pacaembu. Engancho el Mono y la puso
en el segundo palo. En
aquel instante se cruzaban todas las imágenes de la gente a la que
le diría....VISTE.????...Y AHORA QUE ME DECIS DEL MONO ?????
45 mil Brazucas callados.
y 200 locos canallas
gritando y gritando.
La camisa del padre de
Ezequiel González que ya no respetaba al cinturón.
Las corbatas de los dirigentes
se abrazaban con el chivo de los que hacían horas
que veníamos viajando.
Muchos llorábamos.
Estabamos cumpliendo
un sueño.
No lo podíamos creer.
En frente, estaba
el Corinthians.
Tanto se había hablado
sobre si un gol era diferencia y nosotros estabamos ganando.
Y era el segundo tiempo.
Un millón de tipos en
Rosario sentían lo mismo. O apagan el televisor resignados.
Mucha gente decía....MIRA
CENTRAL....
Cuando el partido termino
y el ultimo jugador canalla se fue aplaudido al vestuario,
Parecía que el mundo se
había terminado. Las manos en la cara contenían el llanto.
Nadie quería volver a Rosario.
Nadie quería pensar en el laburo ni en el estudio ni en las
minas ni en nada.
Todos queríamos volver a ese
minuto uno. Y el enganche del Mono.
Yo no llore.
Me pareció mas útil hablar con los Paulistas sobre
el devaluado Real y comentarles
que es un asado de tira,
las mollejas, el matambrito de cerdo y tantas otras cosas que rara
vez prueban.
No podía aceptar la derrota.
De hecho, creo que nunca perdí. Ser Canalla no es perder ni
es ganar.
Es simplemente eso...ser
un Canalla...y esa noche yo lo fui.
Con el correr de los
días, descubro que mi vida tiene un replay que me lleva frecuentemente
a ese minuto uno.
Es algo que me quedo
grabado a fuego. Y lo llevare por siempre.
Nadie podrá robarme
jamas esos momentos.
Son mios.
Yo estuve ahí.
Yo se los voy a contar
a mis nietos.
Gracias Central.
Ya me enseñaste el camino de los sentimientos.
Dedicatorias
: voy a dedicar este Reporte especialmente producido
desde el corazón y las burbujas del alcohol, a Pablo Scarafoni,
mi amigo que cumplirá un año mas el próximo jueves y que en
este 2000, ha encontrado la felicidad del verdadero amor.
Al Belg@ (pegate
una vueltita por el Padre Ignacio que te dio una gran mano)
A Cristian Catraro
en sus 27 años.
A Aldo Pedro Díaz
en sus 26.
niñas canallas, guarden estos
besos que les mando. Me atrevería a decir que el lugar
correcto son los labios, pero no quiero quitarles la libertad.
hermanos guerreros, abracen
fuerte golpeando la espalda al canalla mas cercano.
y sean felices..que son de
Central.
y cuando juguemos la
Mercosur, regalence un viaje con Central. Para eso hay
que empezar a ahorrar ya ya ya ya.
Música de cierre. Los
Gipsy Kings...Hablame