Enviale un mail al creador del Reporte Canalla: Andrés Ponte
Hoy no soy el Reportero ni el Libertador.
Hoy escribe Andrés Ponte.
No estamos para joder ni mucho menos.
Ha sido una semana larga en la que se han sumado muchos motivos como para estar caliente.
Podría hablar de los 9 puntos que deberíamos tener en la tabla pero que los errores en centros con pelota parada han frustrado.
También podría contarles sobre los mil y un insultos que llueven desde los distintos sectores de la cancha.
Están los que putean a los dirigentes, los que se la agarran con el Patón, otros con los jugadores y también están los que putean a los que putean. Ah... y me olvidaba, las barras bravas se corren a los tiros durante el partido.
Un caos total.
El cuadro se completaría con un análisis de la dirigencia. Pero como fueron elegidos por el voto popular, y soy un tipo democrático, voy a reservar la opinión para cuando deba volver a votar.
No le busquen lógica a lo que sigue. No traten de razonarlo. Ya hay una cerveza de por medio y demasiadas emociones acumuladas.
Analizar esta situación de mierda que estamos pasando, lleva horas.
Días.
Y me rompe las pelotas tener que escribir estas cosas.
Algunos dirán... ¿situación de mierda?... ¿jugando la Mercosur y clasificados para la Libertadores?
Sí, contesto. El momento es choto. Es como que estamos vacíos por dentro.
Central es una razón de vida.
Una motivación.
Es algo que no se pueda sacar de la cabeza.
Entonces cuando el entorno empieza a mostrar un tufillo gris y negativo como pasa ahora, me refugio en lo que verdaderamente me hace feliz... CENTRAL.
Todos los que putean, todos los que roban, todos los que tiran tiros, todos los que usan a Central, todos los que se llenan la boca hablando de algo que no sienten ni quieren, todos, todos juntos, me importan un cuerno. (la idea original está relacionada con chupar huevos y esas cosas pero sería demasiado grosero)
Y tarde o temprano, la van a pagar.
Este fin de semana me di cuenta que disfruto mucho más los sábados en la Ciudad Deportiva, que los domingos en la cancha. (y el por qué está afuera y adentro de la cancha).
Comprendí que media hora con el Chino Noski es como recibir la bendición del Papa.
Y que hay muchos amigos con los que nos encontramos y decimos.... ¿Qué cagada esto no?
Sí... es una cagada... pero adentro de la cancha todos tiramos para el mismo lado.
Y cuando terminó el partido nos ponemos a laburar de nuevo para regalarnos algún día un Central mejor.
Ya fue demasiado por hoy.
No hay dedicatorias ni música ni nada.
Sólo cerveza y la camiseta de central preparada para partir a San Pablo.
En las buenas y en las malas, canalla...desde mi más tierna edad.
Besos guerreras, abrazos canallas.... y sean felices.... que somos de Central.