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Por Fernando Corvalán
Recuerdos pasados y presentes
- 02.03.2004
Lo que hasta hace unos días eran vivencias en directo, hoy ya se van transformando en recuerdos... otra vez...
Recuerdos que se han hecho carne en mí, en azul y amarillo, recuerdos imborrables de un mes de vacaciones que hacía veinte años que no disfrutaba... en Rosario.
A medida que consumía los kilómetros de autopista que me acercaban a nuestra Ciudad desde Ezeiza, los recuerdos de momentos vividos durante treinta años en Rosario, se peleaban por ponerse en orden cronológico dentro de mi cabeza, cuando logré ordenar mis pensamientos, ahí había momentos vividos desde mi niñez, en la escuela primaria, mi primera vez en la cancha de Central, mis primeros amigos, parte de la escuela secundaria, mi primer trabajo, los primeros compañeros de trabajo, la primera novia, el rugby, el servicio militar, otros trabajos, otras novias, más rugby, otros amigos, y todos esos recuerdos de vivencias sazonados con alegrías, esperanzas, sacrificios, lluvia, sol, frío, calor... y por último la Kawa, la Kawa que se transformó en el billete que me trajo a España...
Y desde mi niñez, hasta la Kawa, siempre estuvo presente Central...
Porque no puedo recordar nada de esos treinta años sin que Central estuviera presente...
No veía la hora de llegar a Rosario... ya falta poco, pensaba, pero sentía unas cosas muy raras dentro de mí, no veía la hora de volver a pisar el suelo rosarino, pero a la vez, sentía esa incertidumbre propia de aquel al que algunas voces le advirtieron que tuviera mucho cuidado, que Rosario era una Ciudad no muy tranquila, que si estaba sólo no dejara que se haga muy de noche para regresar a la casa de mi amiga Diana (canallona) en donde me alojaría, y por supuesto regresar siempre a casa de mi amiga en taxi... que no llevara puesto el reloj pulsera porque llamaría la atención... y no sé cuantas cosas más...
Pero al poco de asentarme en MI Ciudad, pude comprobar que todos mis temores que habían ido creciendo a medida que se acercaba el momento del reencuentro con la Ciudad que me parió, para mi enorme satisfacción, se fueron esfumando, y lejos de encontrar una Ciudad hostil como me habían hecho creer, me encontré con una Ciudad a la que le quedan algunas secuelas de la crisis general que padeció el país hace un par de años, pero una Ciudad muy acogedora y pujante, con gente muy esperanzada en un futuro mas favorable y no muy lejano.
También me encontré y conocí personalmente a un grupo de gente maravillosa, mis compañeros/as de canalla.com... que desde el primer momento en que les comuniqué que estaba en nuestra Ciudad, se pusieron en movimiento para hacerme mi estadía mucho mas placentera de lo que me había imaginado, les debo mucho...
Como digo, desde mi primera noche del regreso a Rosario,
todo se tiñó de azul y amarillo, mi reencuentro con el Gigante, el partido
con Fénix, el abrazo que me dio Pablo Scarabino cuando nos conocimos personalmente
porque nos "conocíamos", pero a la distancia..., la visita al vestuario
después de dicho partido para conocer personalmente a los jugadores, de los
cuales, algunos también me dijeron que me "conocían"..., el viaje
a Paraguay con
Todo ésto, como digo, ya son recuerdos auriazules imborrables de mi memoria, y como tales, desde ya vivirán en mí, durante cada minuto de cada dia que me toque vivir hasta que mis dias se acaben.
Pero antes de que mis dias se acaben, juro que volveré a Rosario todas las veces que pueda, pero con mi familia, porque lo que viví el último mes, me veo en la obligación y tengo la necesidad, de volver a vivirlo y compartirlo con ellos : Chon mi mujer (española, en un futuro cercano, canalla), Jessy mi hija (española también, ya canalla), y Samuel mi hijo (sólo tiene 2 años, pero ya tiene su camiseta de Central, español también), porque no quiero que sigan viviendo la vida sin conocer la Ciudad que me vió nacer : La Ciudad de Rosario, y el motivo de mi pasión futbolera: el Club Atlético Rosario Central.
Pasaron veinte años desde que me fuí, hasta que volví a Rosario...estoy muy arrepentido por no haber regresado antes...pero como dice el refrán : más vale tarde que nunca...y como dice también otro refrán : nunca es tarde si la dicha es buena...
Fernando Corvalán
Corresponsal en Mallorca - España