Por
Fernando Corvalán
Papá ¿por qué somos canallas?
- 05.03.2003
Hija... no creo poder explicarte con palabras, el porqué somos Canallas...
Esa fue la primera respuesta que le di hace un tiempo a mi hija Jéssica de 12 años.
Para cualquier mortal que haya nacido en Rosario, esa pregunta tiene una respuesta obvia, o mejor dicho, nadie que haya nacido en Rosario, Canalla o no, nunca se hace ese tipo de preguntas...eso se sabe, se vive, se siente y los que no son Canallas, lo sufren... cada día más.
Pero para una persona que nació en España, y además "niña", eso no lo sabe, no lo vive, ni lo siente, porque simplemente aquí las cosas del fútbol son diferentes.
Como sabía que con simples palabras no iba a poder explicar "que es ser Canalla", me tomé mi tiempo, y comencé una "campaña" lenta pero "segura".
Poco a poco, y sin agobiarle, fui contándole lo de las "estrellas"... que yo había "participado activamente" con mi aliento en la obtención de las tres primeras... otro día, le hacía ver fotos de la hinchada por internet... le conté lo de los viajes a medio país... dejaba pasar un tiempito y volvía a la carga... que había visto crecer el Estadio hasta convertirse en el Gigante...otro día la llevé a ver al Mallorca y se puso la Camiseta Canalla...(estaba orgullosísima porque los Argentinos de la hinchada reconocían la Camiseta y le saludaban)... le expliqué como vibra el cemento del Gigante con el aliento constante de una hinchada de treinta y pico mil personas, le conté... ¿qué fue lo que no le conté?
No es fácil explicarle a una niña un sentimiento, una forma de vida, un sentir, si no lo vive, si no lo ve, todo fue inútil pensé...no debería haberme ¿esforzado? tanto.
Pero un día me di cuenta que no hubiera sido necesario tantos relatos ni anécdotas... porque ella me hizo esa pregunta, me dijo, simplemente porque los niños siempre preguntan cosas...pero no porque tuviera dudas, me dijo que "desde siempre" había sido de Central y además me dijo que "hasta la médula", y además me dice constantemente que tendríamos que viajar a Rosario, porque no ve la hora de visitar el Gigante, la Ciudad Deportiva etc, etc. Claro, me había olvidado que existen unos "bichitos" muy pequeñitos que se llaman GENES...y parece que los míos son muy potentes y por supuesto auriazules.
Además ahora estoy más tranquilo, porque también tengo un niño de 15 meses (Samuel) a quien en el futuro no tendré que explicarle el porqué somos Canallas...
Fernando Corvalán.
Palma De Mallorca - España