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¿Qué Centenario? ¿el hospital?
Por Fernando Corvalán
Un día en la City...
- 06.03.2004
Uno de los jueves que viví durante mi inolvidable estadía en Rosario, fuí invitado a comer un asado en la City por mi amigo y compañero de canalla.com, y "Ministro" de Cultura de Rosario Central, Buqui Vatalaro.
El jueves en cuestión, por la mañana, y no muy temprano, nos pusimos en marcha hacia el norte, pero antes de alejarnos del centro, pasamos a buscar el asado que en un par de horas íbamos a degustar junto al Alemán, un amigo de de Buqui.
Según mi amigo Buqui, íbamos un día jueves, porque los fines de semana en la City, casi no se puede caminar de la cantidad de familias que se dan cita en ese maravilloso predio de 16 hectáreas que todos los Canallas poseemos en Granadero Baigorria, y como su intención era mostrarme palmo a palmo la Ciudad Deportiva, era mejor ir durante la semana, estaríamos más tranquilos...
Estacionamos el coche, nos adueñamos de un asador, compramos el carbón, y Buqui, muy "ténicamente" se dispuso a encender el fuego, mientras se hacía el fuego, ya pude ver como estaba muy cuidado y arreglado todo aquello, la verdad me sorprendí muy gratamente, hacía más de 20 años que yo no estaba por allí...
Desde lo alto de los asadores, se puede ver la impresionante piscina que en ese dia y a esa hora, se encontraba con muy poca gente que estuviera disfrutando con sus aguas, también se veía parte de la playa que bañadas por nuestro Paraná, habitualmente se encuentra poblada de Canallas de todas las edades bañándose y tomando el sol.
El fuego estaba listo, y comenzó a asarse la carne, con el Alemán fuimos a comprar al comedor la ensalada, el pan, y la bebida, todo a un precio muy razonable, ya se sentía el olorcito a la carne asada, pronto comeríamos.
Por cierto, Buqui como asador es un maestro...
Después de comer, tuvimos la oportunidad de charlar un poco con Don Angel y el Coco Pascuttini, se hacercaba la hora de los entrenos de los chicos de las Divisiones Inferiores, pero antes, me encontré con Enrique Antegiovanni, miembro de la Comisión Directiva, encargado de mantener en buen uso la instalaciones, además, compañero de aventuras y desventuras durante 12 meses mientras hacíamos el Servicio Militar en la Prefectura Naval Argentina de Rosario.
Muy gentilmente y como si no hubiesen pasado los últimos 30 años desde nuestro último encuentro, Enrique se dispuso a enseñarme todos los rincones de las instalaciones, haciendo mucho hincapié en afirmar que todos los arreglos que se hicieron y se están haciendo, a la tesorería del Club no le cuesta un sólo peso, todo el dinero invertido en las mejoras y en los trabajos de mantenimiento, salen de lo que los Canallas dejan en boletería cuando entran al predio, dato muy interesante para demostrar que La Ciudad Deportiva es capaz de autofinanciarse gracias a la presencia masiva de los socios.
Y casi en exclusiva nos enseñó como había sido transformado el Salón Marrón en pensión para los chicos del interior que vienen a jugar en nuestro Club, dispondrán de habitaciones muy amplias con todas las comodidades necesarias, de una cocina, baños, duchas, asador y un salón de estar muy grande con mesas de ping-pong para los momentos de ocio, Enrique nos dijo que en muy poco tiempo se inaugurarán estas instalaciones.
También fuimos testigos de las reformas en el hotel donde habitualmente concentra el plantel de 1º División, desde luego, es muy loable el trabajo que se está llevando a cabo para mejorar las comodidades del plantel, y como a cada momento repetía Enrique -"sin un peso de Tesorería"- y con la ayuda inestimable de sus dos manos "derechas" que trabajan junto a otros colaboradores en el mantenimiento y mejoras de la City.
Además me llamó la atención del especial cuidado que se tiene con el césped que cubre casi toda la Ciudad Deportiva, cortado y muy prolijo, claro, aquí en Europa para ver esa cantidad de césped cortadito y prolijito todo junto, habría que juntar todos los campos de fútbol de primera división, y ponerlos uno al lado del otro sin tribunas ni nada... porque por éstos lados para que crezca algo de la tierra, hay que encenderle velas a todos los Santos...
Mientras recorríamos todas las instalaciones, Enrique nos comentaba que los fines de semana a la tardecita, se traen conjuntos musicales y se monta una fiesta para que todo Canalla que se encuentre allí, se divierta aún más de lo que se estaba divirtiendo. También nos describió todas las ideas que hay para ir mejorando aún más todo ese Paraíso Canalla, pero claro, como nos decía, -"de a poco, y sin un peso de Tesorería"-, Enrique se despidió de nosotros para continuar con sus obligaciones y quedamos en volver a vernos.
Después nos acercamos a las canchas de entrenamiento para ver a los chicos que bajo la atenta mirada de los profes y técnicos, aprenden como se le pega a una pelota y también aprenden todas las tácticas de juego dentro de una cancha de fútbol.
Cuando el sol aún calentaba, fuimos recogiendo las cosas y pegamos la vuelta para el sur, hacia el Gigante, estaba por comenzar el entenamiento de la primera.
Mientras nos dirigíamos hacia el Gigante, mi mente aún estaba en la City, en todo lo que ví en unas pocas horas, y realmente siento envidia de todos los Canallas que pueden disfrutar cuando quieran de todas las comodidades que nos ofrece la City, algunos dirán que no puedo sentir envidia viviendo en Mallorca... y les diré que sí, que la siento porque por aquí es todo muy bonito, pero no es lo mismo, por aquí no hay ese tipo de instaciones para el disfrute social y familiar como las que tenemos los Canallas en Granadero Baigorria.
Llegamos al Gigante, aún no había comenzado la práctica...
Fernando Corvalán
Corresponsal en Mallorca - España