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Notas anteriores:
¿Qué Centenario? ¿el hospital?
Por
Fernando Corvalán
El día en que todos fuimos canallas
- 09.11.2003
Fue en el año ´74, año que recuerdo como uno de los
más grises de mi vida, porque si no me bastaba con la tensión politica
existente en el pais y el desmedido nerviosismo de los militares, voy y me
presento voluntario para hacer el Servicio Militar en
Claro, mi voluntariado se basaba en que si aceptaban
mi solicitud, como la de los demás voluntarios, firmabamos un "contrato"
para hacer la colimba en Rosario, durante doce meses, un año antes del sorteo,
y de esa manera no nos arriesgábamos a que con el sorteo nos enviaran
a cumplir con
Sólo habia 85 plazas, y tuve la "suerte" que
me convocaran, llevábamos un par de meses de instrucción en la bajada de Av.
Pellegrini y
Ese domingo se jugaba el fatídico partido con los leprosos en cancha de Central, el partido de la dichosa zurda de Zanabria. (no la del día del abandono...)
Teníamos un cabo primero que no había crecido más allá del metro cincuenta, seguramente porque su mala leche no lo habría dejado crecer, él no hablaba, él gritaba, pero era canallón como él sólo Ese domingo en cuestión estaba él de guardia, recuerdo que desde la mañana estaba muy nervioso, pero lejos de desahogar sus nervios con nosotros, no nos daba bola... rarísimo, porque cuando estaba tranquilo, nos bailaba hasta que nos mataba... imagínense cuando estaba cabreado, pero ese dia no nos daba bola.
Fue transcurriendo la mañana "sin novedad", comimos, y después de comer nos hizo formar a todos, y pensamos, -la que nos espera ahora-, pero no, sin más nos dijo, mejor dicho, nos gritó : - UN PASO AL FRENTE LOS QUE SEAN DE CENTRAL- así, como siempre lo hacía, gritando, todos nos miramos de reojo, y dimos un paso al frente mas de la mitad de los arrestados, entonces se dirigió a los que se habían quedado en la fila, y a uno por uno les preguntó de que cuadro eran, por supuesto también gritándoles lo mas cerca de la cara que podía, inclusive en puntas de pié, como es lógico había leprosos, de Boca, de River etc.etc.
A los canallas nos hizo volver a la fila, y siempre gritando nos dijo a todos, -A LOS QUE NO SEAN DE CENTRAL LES DIGO QUE HOY HAY QUE ALENTAR A CENTRAL, PORQUE SI CENTRAL GANA, LES LEVANTO EL ARRESTO A TODOS..., !claro! dijimos, ese era el motivo de su nerviosismo, y continuó gritando: -SI LOS LEPROSOS HACEN UN GOL, NO QUIERO OIR NADA, PORQUE AL QUE GRITE UN GOL DE ÑUL, LO FUSILO-
Teníamos una radio de esas chiquitas, empezó el partido, él lo escuchaba en la oficina de guardia con otro suboficial, los que no eran canallas discutían entre sí, porque algunos decían que si Central hacía un gol no lo gritaría... otros decían que habría que gritarlo para salvarse del arresto... otros decían que el "bueno" del cabo, por mas que ganara Central, no nos levantaría el arresto que él mismo nos había puesto el viernes, así las cosas, con arresto o sin arresto los canallas queríamos ganar ese partido.
Llegó el primero, GOOOOOOOOOL, GOOOOOOOOL, salió gritando el cabo desde la oficina de guardia, los canallas lo estábamos gritando, los que no eran canallas, no, pero al ver al cabo salir como un poseso gritando como gritaba, saltaron todos como con un resorte en el trasero chillando y abrazandose como todos los canallas ahi presentes, cuando comprobó que todo el mundo estaba festejando el gol, volvió a la oficina de guardia a seguir escuchando la radio.
Después del gol, estábamos contentos todos, los canallas y los que no eran canallas, Central había dado un paso para salvarnos del arresto, y digo "todos" porque los leprosos también lo estaban, increible, pero estaban contentos, no recuerdo cuanto tiempo pasó, y otro GOOOOOOOOOL, GOOOOOOOOOL, Central los empomó otra vez, y la misma imagen del cabo saliendo de la oficina de guardia desgañitándose y comprobando que todos estuvieran festejando el gol, por supuesto todos estábamos festejando como locos, a los pechos en ese momento, si les hubiéramos dado camisetas de Central, juro que se las ponen y todo.
Cuando terminó el primer tiempo, ganábamos dos a cero, la felicidad del cabo y la de su tropa eran para destacar, porque estaba ganando Central, y además, nos iríamos a casa sin arresto, a los de Boca, River, San Lorenzo, etc.etc., les daba absolutamente igual que ganara Central, y por supuesto que a los pechos también les daba igual... realmente patético, porque si la situación hubiera sido exactamente a la inversa, lo comento, porque en ese momento se charló entre los canallas, y por lo menos a mi, me hubieran tenido que "fusilar" porque no solo no hubiera festejado un gol de los leprosos, sino que hubiera estado cabreadísimo, y encima hubiera gritado los dos goles que vinieron después que significaban el empate y el Campeonato, y como yo, todos los canallas decíamos lo mismo
Pero los pechos no, ellos estaban rechochos porque Central ganaba dos a cero, la verdad, lo recuerdo y aún hoy no me lo puedo creer, pero bueno allá ellos, el asunto era que ganábamos dos a cero, estábamos en el entretiempo y si terminaba así... a casita en "libertad" y encima la lepra no salía Campeón...
Aun no había empezado el segundo tiempo, cuando se acercó el dichoso cabo, dando muestras de una alegría desconocida en él, nos reunió y nos dijo que aunque aun no había terminado el partido, nos levantaba el arresto a todos, dando por sentado que Central ya "había" ganado, porque si -Central no ganaba éste partido se hacía monja- , nos dijo y que nos podíamos ir en "libertad", y por supuesto, nos dijo todo esto gritando como siempre, nos mandó romper filas y a cambiarnos de civil, pero antes de que termináramos de quitarnos el uniforme de fajina color kaki, se arrepintió, y nos hizo poner de uniforme otra vez, en ese momento entre todos bajamos a todos los Santos del cielo, ¿que era lo que lo había hecho cambiar de parecer tan rápido?, nunca lo supimos, a ver quien era el guapo que se lo iba a preguntar...
Comenzó el segundo tiempo, y lo que ya sabemos, en el primer gol de ellos salió mas rápido de la oficina de guardia que cuando había marcado Central, por supuesto que para comprobar que nadie estuviera ni siquiera sonriendo, y efectivamente, el grupo era una tumba cerrada a cal y canto, nadie movió ni un musculo de la cara, y los leprosos menos, que es a los que había salido a vigilar, y cuando Zanabria metió el empate que significaba el Campeonato, pensé que los festejarían, tamaña sorpresa me/nos llevamos cuando vimos que lejos de festejar, estaban aún mas tristes que nosotros, porque Central no ganaba, solo "empataba".
Cuando terminó el partido, ahi si, madre mia como nos bailó, y por supuesto nos chupamos los dias de arresto que nos había colocado.
Por un lado estaba hecho polvo por el baile recibido, porque Central había empatado, la lepra salió Campeón, y no nos pudimos ir a casa en "libertad".
Pero por el otro estaba contento, había visto a un montón de pechos gritando como desaforados los goles Canallas, fuí testigo que no festejaron sus goles y ni hablar de festejar su PRIMER CAMPEONATO de toda su triste historia, y además al rato nos enteramos que la hinchada ya se había ido a casa en "libertad" antes del empate del zurdo, y que encima, no dieron la vuelta...
Todos contábamos los dias que nos faltaban para cumplir los doce meses, pero a los pechos se les hizo bastante más larga la colimba que a nosotros, porque las gastadas que les pegábamos por el motivo relatado, no tiene desperdicio, y casi podría afirmar que mas de uno se hizo canalla, pero esto último no puedo asegurarlo feacientemente, porque la verdad no me acuerdo con certeza, pero realmente no me extrañaría nada que alguno hoy dia, sea un canallón como cualquiera de nosotros.
Fernando Corvalán
Corresponsal en Mallorca - España.