Por
Fernando Corvalán
Por un domingo en paz
- 14.10.2003
El próximo domingo, como todos los Canallas y Pechos saben, a partir de las 15.30 hs. empezará a rodar una vez más el balón en el Estadio Municipal, para que Canallas y Pechos diriman el más importante partido de fútbol que ambos equipos juegan a lo largo del Campeonato y que cada uno tratará de ganar, para la alegría de la mayoría de la Ciudad, los Canallas y para la triste minoría, los Pechos.
En éste partido, tanto los Canallas como los Pechos, nos jugamos mucho, sí, muchísimo, porque nos jugamos un puñado de puntos en los despachos de la A.F.A., porque nuestros "amigos" de Buenos Aires, estarán pendientes de que alguna de las dos hinchadas suelte alguna "ventosidad", y aprovecharán para que por ese motivo se nos caiga encima, tanto a unos, como a otros, todo el peso de las sanciones que hoy están en vigencia, y si nó, que se lo pregunten a los Funebreros...
Porque desde que me acuerdo, tanto los Canallas como los Pechos, fuimos y somos una piedra en el zapato (por no decir otra cosa) para los porteños, y eso queda ampliamente demostrado con las nueve (no diez) estrellas que ostentan nuestros escudos, porque no nos olvidemos que esas estrellas, si las ganamos los equipos rosarinos, dichas estrellas, no están en ningún escudo de ninguno de los equipos porteños...
Y hoy en día, y dada la posición en la tabla que tenemos los equipos rosarinos, no solo tienen una piedra en el zapato, (por no decir otra cosa) sino que tienen dos, y especialmente a los periodistas de los medios bonaerenses, eso no les gusta absolutamente nada, (no sea que alguno que no sea de Buenos Aires "nos" gane otra vez otro Campeonato...), y es por eso que digo lo de perder puntos en los despachos por la violencia que tanto Canallas como Pechos, desde éste fin de semana y para siempre, debemos dejar olvidada.
Al margen de que el folklore del fútbol rosarino, nos dicte ésto o lo otro, y aparte de la posible pérdida de puntos, mi deseo es que tanto unos como otros, nos demos cuenta de una vez por todas, que machacar al hincha del otro equipo, sea del equipo que sea, no nos conduce absolutamente a nada, perdón, a lo único que nos conduce, es, a ser reconocido como un animal indeseable dentro de nuestra sociedad, cosa que no es motivo de orgullo para nadie.
Y éste domingo, como dijeron tanto Russo, como el Bambi, debe ser una fiesta del fútbol de la Ciudad, no es difícil lograr esto, porque si ningún hincha de ninguno de los dos equipos, tira una piedra, una botella, o ninguno rompe nada...eso se puede lograr, y aunque parezca que vivo en un mundo de sueños, es así, piénsenlo.
Porque por más que nuestras pasiones sean diametralmente opuestas e incomprensibles para el del otro equipo, eso no significa que tengamos que reventar a alguien para demostrarlo, aunque para algunos pocos de ambas hinchadas, ésto les "suene" a chino...
Tal vez muchos hinchas de los dos los equipos rosarinos alguna vez hayan tenido oportunidad de ver imágenes del derby (clásico) vasco entre la Real Sociedad de la Ciudad de San Sebastián y el Atlético de Bilbao de la Ciudad de Bilbao...y no hay que ser muy observador para darse cuenta que las dos aficiones van a ver ese partido en Bilbao o en San Sebastián mezcladas, porque se ven las camisetas rojiblancas y blanquiazules de los hinchas en todo el ámbito del estadio, sí, se quitan las vallas que separan las tribunas para que los hinchas de ambos equipos puedan ir a la tribuna que más les apetezca, repito, mezclados.
Y justamente los hinchas vascos no son bebés de pecho...cuando ví eso por primera vez hace ya...ni me acuerdo, no me lo podía creer, todos los hinchas de un equipo están "rodeados" por los hinchas del otro equipo y viceversa...y no pasa absolutamente nada, cada uno grita su gol o goles, cada uno putea al árbitro al lado de un hincha del otro equipo, cada uno protesta la jugada que tenga que protestar, cada uno alienta al suyo, y todos contentos, bueno, no, los que pierden se van amargados como es lógico, pero, no pasa nada...nada, increíble no?
Por supuesto que esto es impensable en el Fútbol Argentino, salvo entre las hinchadas del Canalla y el Funebrero, que no son rivales "clásicos"..., si lo fueran, seguramente ésto no sería así, y desde luego que no pretendo que éste domingo la hinchada del Canalla se mezcle en las tribunas con la hinchada Pecho...imposible...aunque no es tan imposible, porque los "viejos del lugar" recordarán que por los ´70 y pico, se jugó un partido entre la selección Rosarina y la Nacional (2-2, porque la Nacional "no debía" perder ese partido...) en cancha de Central creo recordar, y las dos hinchadas se divirtieron como locos cuando Kempes, Zanabria, el Trinche Carlovich y cía. bailaban y humillaban a los Nacionales...pero claro, no jugaba Central contra La Lepra, jugaba Rosario contra Buenos Aires...
Y como digo, no pretendo que las hinchadas se mezclen como las dos clásicas hinchadas vascas, simplemente me conformaría con no escuchar durante la transmisión del partido, que ni antes, ni durante, ni después del cotejo, ha habido ningún bolonqui entre Canallas y Pechos que les puedan dar motivos a algunos "medios periodísticos" cargar las tintas para que la AFA. tenga que quitarnos a unos y otros (como ya pasó alguna vez) puntos.
Pero además de la posible pérdida de puntos, mi llamamiento a la no violencia, se basa simple y llanamente en el derecho que tenemos todos a pensar diferente a los demás, a respetar y ser respetados, aunque algunos seamos de Central o de Newell´s o de River o del equipo que seamos, o de la religión o del partido político o del color que seamos o la nacionalidad que tengamos, porque realmente no vale la pena joderle la vida al prójimo o que el prójimo nos la joda a nosotros, porque veamos o nos vean diferentes.
Tenemos que tomar conciencia, que en la vida cotidiana, o en nuestro trabajo, o en el café, nos topamos con: peronistas, judíos, sacerdotes, japoneses, altos, cordobeses, socialistas, árabes, radicales, jubilados, negros, católicos, periodistas, bajitos, militares, chacareros, tangueros, etc.etc.y nadie me puede afirmar que no piense o actúe diferente a algunas de éstas personas que pongo como ejemplo, y sin embargo no vamos machacando a los que "sean diferentes" a nosotros.
Entonces, ¿por qué algunos sienten la imperiosa necesidad de actuar violentamente cuando descubre que el otro es Pecho o Canalla?, y no hablo de gastadas verbales, que eso no hay que perderlo nunca, me refiero a la violencia pura y dura.
Definitivamente espero que éste domingo por fin sea una fiesta del Fútbol Rosarino, sin el quilombo que nos tienen acostumbrados las dos hinchadas, por los puntos del Campeonato,y por nosotros mismos, porque si somos capaces de tener el partido en paz, habremos dado un paso de gigante para que de una vez por todas poder lograr esa convivencia con los que son "diferentes" a como somos, los unos y los otros.
Y como se dice en éstos casos: que gane el mejor...por supuesto el Canalla.
Fernando Corvalán
Corresponsal en Mallorca - España.