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Notas anteriores:

 

A ver si aflojan un poco no ?
Esperanza

Al Sr. Orsilli

Por fin

Al Sr. Saluzzi
Hay que abrir los ojos
Canallas en Catalunya
Socios
Nauseabundo

Otra más, y van...

Siempre hace falta un cambio

Mallorca recibió al Prócer

Mis amigos, los cuervos

Una charla con Mariano Herrón

La Navidad Ocalista

Poy en Barcelona y Mallorca

No entiendo nada II

Demos un ejemplo de madurez

No entiendo nada

Crónica de una muerte...

¿Esto es ser el Más Grande?

Mentalidad

Tras la travesía del desierto

El "Día de Canalla.com"

Huelga a la japonesa

No debemos permitirlo

Nos queda poca paciencia

Transas, arreglos, chanchuyos

Los promedios canallas

Aclaración

"Se necesita otra estructura"

Nervios

Una vez más II

Un día en la City...

Una vez más...

Recuerdos pasados, presentes

Una canallada sorpresa

De regreso a mis raíces

S.A.D. (Soc. Anón. Deportiva)

Central y la I.F.F.H.S. II

Central y la I.F.F.H.S.

Tiempo al Tiempo

Ya falta poco...

Trabajar para Central

La Gran Final

Gerenciamiento

Preguntas sin Respuestas

El día en que todos fuimos...

¡Atencion Canallas!

¿Qué Centenario? ¿el hospital?

¡Vaya partido!

Contra River lo pagamos caro

Indignación

Por un domingo en paz

Mirando hacia el futuro

Los desopilantes rojinegros

Prioridad número uno

Zof, Griguol y Poy

Siempre fue igual

Carta Abierta a P. Scarabino

Llegó el día

Hay que cambiar el rumbo

La final número 20

¿Cómo lo vamos a hacer?

"Debe haber algún error"

Mi Hobbie

Copas y copitas

Un nuevo amigo

El día de la graduación

"Siempre positiffo..."

Prefiero perder con Vélez

Alegría, pero...

El clásico desde España

Papá, ¿por qué somos canallas?

Nos quedamos sordos

 

Por Fernando Corvalán

Gracias Pechos !

 

 

 

 

 

 

- 30.08.2005


Allá a lo lejos, en esa Nochebuena del año 1889, los socios fundadores de nuestra querida Institución, seguramente nunca se inaginaron que  algunos años después, (14, 15, o vaya a saber cuando), surgiría en nuestra querida Ciudad, un grupo de gente que reuniéndose igual que ellos, fundarían otro Club para tratar de que se divida la Gloria que seguramente vendría para Rosario de la mano de Central.
 
Pero lo que nunca calcularon nuestros Fundadores y los Fundadores Pechos, era que éste nuevo y abandonador grupo nacía exclusivamente para nuestro deleite y disfrute, como quedó claramente demostrado a lo largo de toda la historia futbolística de la Ciudad, y como quedó también demostrado por milésima vez anoche en el Gigante.
 
Realmente es una Bendición de que en algún momento del siglo XX, de la nada, haya surgido ésta pequeña porción triste de gente, que fiel a su tradición, nos sigan alegrando la vida en el dia a dia, puesto que como ya se dijo un montón de veces, sin los pechos, la Ciudad sería muy distinta, tan distinta, que casi me arriesgaría a decir que sería bastante menos divertida.
 
Porque si los desertores del Parque Independencia, por ejemplo, hubieran fundado su Club en Berazategui, en Rio Cuarto, o en Concordia, ¿que hariamos nosotros entre semana?, seguramente nos aburriríamos un montón y los dias se tornarían tediosos e interminables, sin poder gastar a nadie.
 
Porque por supuesto sin querer desmerecer a Central Córdoba o a Argentino, ni a Tiro Federal (que a nada que se esfuercen un poquito, harán mejor campaña que los pechos) nunca estuvieron en ese escaloncito mas arriba que es necesario estar para acercarse un poco al Canalla, y por consiguiente poder ser merecedores de nuestra consideración.
 
Pero como la Diosa Fortuna nos puso en el camino a los pechos, una vez mas debemos agradecer de tener cerca a ésta lacrimosa gente que nos alegra la vida en todo momento, y es por eso que nunca, repito, nunca tenemos que permitir que los pechos se extingan, a pesar de que ellos mismos buscando esa Gloria que solo es patrimonio de unos pocos Grandes, hagan todo lo posible para que su desaparición cada día esté mas cerca.
 
Alguna vez se me ocurrió pensar que si el viejo Newell, por esas cosas de la ciencia o de algún milagro, levantara nuevamente la cabeza, y pudiera ver cuál fué la verdadera misión de lo que él fundó, no sólo que se volveria muy apesadumbrado a su tumba, sino que seguramente comprendería en carne propia, los grandes errores que algunos cometen durante su amarga vida. 
 
Así es que amigos Canallas, debemos estar eternamente agradecidos de la, por ahora, existencia de nuestros eternamente humillados amigos de AbandoNOB, porque debemos preguntarnos una vez mas:
 
¿que haríamos sin ellos? 
 

Fernando Corvalán

Corresponsal en Mallorca - España

fer@canalla.com