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Por Claudia Battistoni

Me dicen la Oveja Negra

 

 

 

- 08.08.2004

Y si..., asi me dice mi familia porque ellos ¡pobres! son todos leprosos. ¡No se imaginan el orgullo que yo siento de que me llamen asi!. Yo tengo 40 años y desde que me acuerdo mi papá (con quien no comparto colores pero a quien respeto porque es hincha de verdad), iba al chiquero con su hermano, cuñados, sobrinos, amigos, etc. Muchas veces mi mamá lo acompañaba y en esos casos por supuesto yo también. Pero yo nunca lo acompañé... ellos me llevaban, que no es lo mismo. Mi viejo estaba contento que la nena era de ñuls (perdón por la palabra), pero yo no podía sentir como ellos, y como era muy chica no me daba cuenta por qué.

Pero cuando en el 74 los vi dar la vuelta, salí de la cancha y en casa le dije: papi yo quiero ser de Central y con tristeza pero con respeto me dijo: hija, si eso es lo que sentís, dale nomás, pero eso si, nada de medias tintas, si sos de Central tendrás que odiar a ñuls, como buen hincha. Quizás pensó que eso me asustaría, que como todos son leprosos, yo no iba a odiarlos a ellos, quizás fue un intento de convencerme. Pero para mi, ese fue uno de los días más felices de mi vida. Central era mi alegría, mi vida, mi pasión, y aunque sola, y siendo mujer iba muy poco a la cancha, yo seguí y sigo cada paso de mi Academia.

Pero después fue peor, me puse de novia y me casé con otro leproso, pero no hincha respetuoso como mi viejo, sino venenoso, de esos que ellos tienen pocos. Para que se den una idea en mi casa no se escuchan los clásicos, abundan las peleas futboleras, al punto que nuestros amigos dicen que si algún día nos divorciamos, el juez pondrá en la causa: porque él es de ñuls y ella de Central. Después nacieron nuestros hijos, tres varones ¿se imaginan? Yo no les cantaba Manuelita, sino nuestra Marcha, o las canciones de Central, la primer palabra que dijeron fue ...Tal...

Cuando tenía 4 meses, mi marido le pidió a Sensini que lo entrara a la cancha con ellos, pero el nene lloraba tanto que el árbitro Calabria no lo dejó entrar. Entonces yo, que me comía los codos, lo llevé a la semana siguiente al Gigante y Huguito Galloni con toda amabilidad lo alzó, y lo llevó con una gran sonrisa. Mi marido casi se muere y la guerra fue empeorando, empezó a obligarlos, los llevaba al kiosco y antes de comprarle algo les decía ¿de qué cuadro sos? o si sos de Central al auto no te subís, y los chicos llorando les decían ...soy de ñuls... Y claro.... si para ser leproso, te tienen que obligar...

Pero ¿saben qué? el más grande es de ñuls pero no sabe si la pelota es redonda, no le interesa el fútbol para nada. El del medio es de ñuls pero como mi papá, con quien ahora va a la cancha. Y el más chico que hoy tiene 11 años, después de ser de ñuls obligado, dijo soy de San Lorenzo, en realidad a él le pasaba lo mismo que a mi, no lo podía sentir. Sus hermanos le decían que era un centralista frustrado.

Hasta que el día llegó, porque yo jamás abandoné mi lucha... Iba a jugarse el clásico del 1º de septiembre, el de Menotti, el de los 22. Y comiendo todos juntos, yo le dije que no podía ser de un cuadro de Buenos Aires, que a él le gusta mucho el fútbol y que no podría disfrutar de ir a la cancha, que debía ser de uno de Rosario que es su ciudad. Entonces, con mi marido (que se la jugaba que nos ganaban) hicimos un trato. Si había un ganador, el nene sería de ese cuadro y nosotros lo aceptábamos sin chistar. El nene estuvo de acuerdo y vino conmigo a la casa de mis amigos a escuchar el partido. Pero antes de irnos le dije: si gana Central, no nos esperes hasta tarde porque nos vamos a festejar. Y así fue!!!

¡Qué alegría! Para mi no era sólo ganar el clásico ni cortar una racha, era un sueño cumplido, mi hijo era lo que debía ser, sentía lo que quería sentir desde hacía mucho. Yo no podía creer verlo con la camiseta y sacando la cabeza por la ventanilla cantar SOYYY CANAAALLAAA!!! Se hizo justicia. Hoy vamos "todos" los partidos a la cancha los dos juntos.

Sí, pueden decirme tranquilos... sos la oveja negra, con mucho orgullo.

 


Claudia Battistoni