Por Roberto Anastasi
Así fue mi 19 de diciembre de 1971
- 19.12.2003
Me llamo Roberto Anastasi, tengo 51 pirulos de edad y creo que soy canaya desde antes de nacer, pero empecé a ir a la cancha a los seis, o siete años, con mi padrino (es que a mi viejo no le gustaba y tenía miedo por mí).-
Pero lo que quiero contar es el viaje que hicimos el 19 de diciembre de 1971, Si el día del vuelo, nos juntamos seis y nos subimos a un Jeep con capota color amarillo, atamos dos camisetas del "nuestro" en el capot, la bandera envolviendo la capota y salimos a la ruta 9 , íbamos cantando , y gritándoles cosas a los leprosos que nos pasaban, (que cosa, en esa época pudimos hacer el viaje, si fuese ahora nos matábamos entre todos).-
Más o menos a la altura de San Pedro empezamos a sentir calor en los pies y olor a quemado, se nos prendió fuego el auto; imaginate, salimos todos rajando como ratones, soltamos la bandera y las camisetas (eso lo primero), y nos pusimos a ver como apagar el fuego, el extinguidor estaba vacío.
En eso para un jeep con seis leprosos que venían detrás y uno (todo cagado) me pone un extinguidor en las manos, entonces pensé -yo lo apago, tenemos que ver el partido-le dije a Miguel Basso que me abriera el capot y metí el extinguidor, y lo apagué, se nos había roto el caño que llevaba nafta a la bomba y al derramarse sobre el múltiple se encendió, pero nos quemó algunos cables y se rajó la batería pero arrancaba, sólo había que arreglar el cañito.
Empezamos a hacer señas (los leprosos se habían ido), y nos paró un camión volcador lleno de canayones, y el camionero tenía herramientas y nos arregló el desperfecto y pudimos seguir hasta llegar bien temprano a Núñez porque no teníamos entradas, las sacamos vimos el partido, festejamos como animales y fuimos a buscar el Jeep. Lo empujamos para que arranque y volvimos a Rosario, ¡Que fiesta! entramos a todas las estaciones de servicio a gritar, tardamos como ocho horas en volver, nos mojamos todos porque no se si se acuerdan esa noche llovió, y nos turnábamos en ir asomados por el costado del Jeep mirando la línea blanca de la ruta porque no se veía ni medio.
Casi sin luces, sin limpia-parabrisas, pero estábamos felices.-
Hoy a la distancia de los años y de los miles
de Km que me separan de Rosario entro a la página casi todos los días,
y sufro por no poder estar ahí, en la platea alta Sector Q con los
vagos de siempre, y me siento más canalla que nunca, es que vivo en
el sur de Navarra y casi no tengo argentinos al lado. (en Pamplona están
los Pognante que son amigos, pero no los veo seguido) así que los visito
para estar más cerca y sueño con que llegue el 7 de Marzo, día
en que viajaré a mi querida Rosario y quiero llegar para ir al caribe
a tomar mate y jugar al truco con el Gallego, con Hugo, con Parisi, y con
todos los demás, pero lo más importante es poder ir a ver a
Central, aunque tenga que ir empujando
Chau, disculpen los desvaríos , pero tenía ganas de contarles esa aventura que tuvimos allá lejos en el tiempo, pero que está cerquita porque la tenemos guardadita en el corazón y porque gracias a Dios "el vuelo continúa"
Roberto Anastasi