Idolos
El ángel de Don Ángel
Por Buqui Vatalaro
- 03.01.2003
La figura estilizada de aquel jugador fino, de buen tratamiento de pelota pero nada lerdo a la hora de poner todo lo que hay que poner dentro de una cancha de fútbol y jugando para Central, se confunde un poco con su imagen de hombre de afuera, del que observa desde el banco de suplentes, serio, amable y conversador.
Las dos imágenes corresponden a distintas etapas de la vida profesional de Ángel Tulio Zof, sí Don Ángel, el viejo y querido maestro de tantos futbolistas canallas triunfadores y cargados siempre de éxito deportivo.
Don Ángel -como lo bautizó en señal de sumo respeto la popular- es una de las figuras más representativas del sentir centralista de todos los tiempos, una figura insoslayable en cualquier reseña de verdadero contenido centralista.
Debutó en primera el 12 de octubre de 1950 y nada menos que ante los municipales del parque; se quedó con la azul y oro en el pecho hasta que, en 1956, fue transferido a Huracán. Volvió, años después, para ser protagonista esencial, pionero y precursor de la etapa más brillante de nuestro fútbol profesional.
El Maestro comenzó a modelar en 1970 aquel gran equipo injustamente subcampeón nacional, que un año después, y de la mano de otro Ángel, me refiero a Labruna, lograría el primer título que registra la historia grande de Central.
Pero aquella noche calurosa de diciembre de 1970 cuando Boca y su propio Ángel, sí Ángel Clemente Rojas y el árbitro Coerezza, curiosamente también llamado Ángel, le arrebataron al nuestro el campeonato nacional, la figura de Zof comenzó a elevarse en altura, para tomar luego una dimensión, dentro del fútbol argentino, hasta allí insospechada por la mayoría.
Con la misma humildad de toda su vida, con la humildad de los verdaderos grandes, ese digno y estimadísimo caballero, debió dejar una y otra vez su cargo de Director Técnico cuando las circunstancias lo exigieron. Pero su obra ya estaba en marcha ; su estela de hombre de bien, transmitida a sus dirigidos, dejó un gratísimo recuerdo en todos los canallas de antes y los canallitas de ahora, quienes lo conocen y aprecian tanto como nosotros los veteranos.
El estilo de juego que siempre prefirió Don Ángel es el estilo que él mismo jugó de muchacho y que no cesa de reclamar el pueblo auriazul; fue el técnico que le puso su firma al equipo que perfiló en 1979, bautizado La Sinfónica por la popular futbolera y por el periodismo deportivo de entonces, y que se alzó con el Nacional de ´80 con él a la cabeza.
Hoy su figura es indiscutida, muy querida y, con suma justicia, respetada por propios y ajenos. Don Ángel es un hombre exitoso, nadie lo puede poner en dudas; pero fundamentalmente, será siempre bien recibido en Rosario Central, que es su propia casa.
Cuando lo veas caminando por las calles rosarinas, no dejes de gritarle un encendido: ¡Grande Maestro!, o un ¡Bravo Don Ángel!, y verás cómo te responde alzando tímidamente su mano, mientras se le ilumina el rostro.
Canalla.com y todos los centralistas queremos hacerle este reconocimiento a usted, querido Don Ángel Tulio Zof, como parte de pago por tantas alegrías recibidas.
Buqui Vatalaro
(Rosarino, tanguero y de Central)