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Síntesis
Rosario Central Los Andes
6
2
Tombolini Migliardi
Marra Troyansky
Díaz Nasta
Gerbaudo Moya
Vespa Levato
Quinteros Salomón
Becerra Netto
García Arce
Sánchez V. López
Maceratesi Besagastizábal
Cáceres Marzo
DTs
Edgardo Bauza Jorge Ginarte
Estadio
Gigante de Arroyito
Árbitro
Daniel Giménez
Cambios

61' Cappelletti x García

45' Muñoz x Migliardi

74' Lequi x Cáceres

56' Romero x Salomón

85' De Bruno x Quinteros 63' Monje x Marzo
Incidencias

Amonestados: (RC): Díaz, Vespa, Quinteros y García.

EN (LA) Arce, López y Marzo

Goles

1' Cáceres

21' Cáceres

55' Cáceres

62' Vespa

83' Vespa

87' Maceratesi

40' Díaz (E C)

67' V. López

 

Y por goleada

Por fin un triunfo

 

 

 

- 16.10.2000 - Carlos y Guillermo Fechenbach

Estábamos necesitando un triunfo. Nosotros, los hinchas, los jugadores, los dirigentes y fundamentalmente el cuerpo técnico. Porque el Patón había anunciado que presentaría su renuncia si no le ganábamos a Los Andes. Y ya hemos dicho hace tiempo que no somos partidarios de un cambio en pleno desarrollo de dos torneos, máxime con la escasez de directores técnicos que aporten algo más que "verso" cuando les toca asumir en medio de la temporada.

Por suerte se dio y por goleada. Tal vez el 6 a 2 del triunfo sobre Los Andes sea algo exagerado, porque nuestro equipo no es el Barcelona y Los Andes tampoco es Sacachispas. Pero se dio así y por cierto que ganó el que mejor hizo las cosas en la cancha.

Central afrontó este compromiso con varios remiendos. Pero hubo una ausencia que condicionó todo el funcionamiento del equipo: la de Ezequiel. Porque en este partido Central mostró variantes que rara vez se utilizan, en especial la llegada hasta el fondo de los carrileros, cosa que siempre supo hacer muy bien el Maxi Cuberas pero que últimamente no se lograba materializar.

De esta manera, jugando de primera y abriendo frecuentemente a una y otra punta, Central atacó con más gente, con más velocidad y creando muchas situaciones de gol. Es verdad que abajo muchas veces quedamos descubiertos, pero esto no es novedad para nuestro equipo y para la mayoría de los equipos que juegan con tres en el fondo. Los Andes, que también procuró tratar bien la pelota, llegó a colocarse muy pocas veces en posición de gol (tiro en el travesaño incluido), pero en cambio los dos arqueros visitantes sufrieron muchas veces durante los noventa minutos.

Central se encontró en ventaja al minuto y eso influyó, indudablemente, en el ánimo de los protagonistas. Fue un centro del Rafa que intentó rechazar de cabeza un defensor dejándosela en bandeja a Cáceres, quien de volea sacudió la red y a la hinchada canalla.

Al rato hubo un penal que malogró el Rafa, con un remate débil que alcanzó a detener Migliardi. Pero nuestros muchachos no se bajonearon y siguieron metiendo con todo, hasta que una gran jugada de Vitamina por la derecha terminó con un remate hacia el arco. Migliardi, en una inocentada, dejó escapar la pelota, encaró Cáceres y logró el segundo.

El partido tenía un trámite simple de describir. Posesión de pelota repartida en el mediocampo. Pero mucha más velocidad de Central para atacar, mucha más dinámica en el movimiento de sus hombres y por ende más llegadas peligrosas y con más gente en la ofensiva.

Los Andes descontó más por suerte que por convicción. Salomón pescó un rebote en la derecha, en la puerta del área, sacó un remate que se iba afuera del segundo palo y Daniel Díaz, en un intento de despeje, la desvió a contrapierna de Tombolini, que acompañaba la trayectoria del balón hacia el otro lado.

Así se fue yendo el primer tiempo. Algo tedioso en la parte final, tal vez por la gran movilidad que hubo en la primera media hora, donde los nuestros metieron pata y pata mostrando que la consigna era ganar o ganar. Transpiraron la camiseta y el resultado premió el esfuerzo.

No fue muy distinta la segunda parte. Por eso la ventaja se fue aumentando inexorablemente, porque los nuestros seguían siendo más rápidos y más prácticos en sus maniobras de ataque.

"Topadora" Cáceres, que vivió su mejor día desde que está en Rosario, se hizo presente por tercera vez en el marcador. Esta vez por un centro demoledor del Rafa, que el arquero Muñoz (reemplazó al lesionado Migliardi) arañó pero no desvió, permitiendo cabezazo implacable del "Paragua".

El partido parecía liquidado, aunque el reloj indicase que faltaba mucho por jugar. Es que Los Andes peleaba mucho pero generaba pocas maniobras de gol. Central, en cambio, cada vez con más confianza, se acercaba con frecuencia y con profundidad, de modo que estábamos nosotros más cerca del cuarto que ellos del segundo.

Y así fue, porque un corner desde la izquierda cayó llovido cerca del punto del penal, donde el uruguayo Vespa saltó con mucha fuerza, Superando a su marcador, y cabeceando allí donde Muñoz no la podía agarrar nunca. Locura canalla en el cemento. Y justificada, por cierto.

Vino el nuevo descuento de Los Andes, por la vía de un penal por infracción de Díaz. El yorugua López debió ejecutarlo dos veces, porque en la primera invadió el área un compañero. Pero las dos veces lo hizo bien y superó a Tombolini. Cuatro a dos.

El quinto canalla fue una maniobra personal de Becerra en la izquierda. Finteó varias veces para desairar a quien lo marcaba, sacó un precioso centro encontró nuevamente la cabeza, esta vez en palomita, de Líber Vespa.

El sexto y último fue de penal, por una infracción en perjuicio de De Bruno. El Rafa se tomó desquite. Esta vez pateó con alma y vida, bastante al medio, dejando desarmado al número doce de Lomas de Zamora.

Como es nuestra costumbre, algunas apreciaciones sobre las individualidades canallas. Una vez más, grandes elogios para el Rafa, a pesar del primer penal, donde no fue muy afortunado en la forma de patear. Pero tenemos que destacar no solamente su permanente entrega, su esfuerzo físico, sino también su comprensión del juego colectivo, buscando con generosidad al compañero mejor ubicado y tratando de jugar siempre en velocidad, lo que desacomoda a cualquier rival.

Otro gran trabajo fue el de Líber Vespa, quien además de lograr dos goles estuvo varias veces en situación de convertir. Hizo un sube y baja permanente y aportó una gran cuota de fútbol al equipo.

Topadora Cáceres hizo tres goles, de modo que se elogia solo. De cualquier manera mostró que es un jugador de área. Por eso el Rafa jugó más abierto, como cuando estaba Pizzi, pero también más atrás, a diferencia de lo que ocurría con Juan, que muchas veces prefería retrasarse hasta la línea de volantes.

Un párrafo para Vitamina. En el primer tiempo hizo cosas muy buenas. Sin llegar a ser un enganche tipo Ezequiel, se mostró muy movedizo en el mediocampo, desechando una ubicación fija para buscar siempre la forma de desmarcarse y encarar hacia arriba. Tuvo lagunas, es cierto, pero tampoco podía sostener el mismo ritmo noventa minutos. Cuando Vitamina aparece, hay olor a buen fútbol.

Hay que hablar de los más novatos. Por ejemplo el chico Becerra. Sabe con la pelota. A veces se engolosina un poco, pero a medida que tenga fogueo en primera solito se dará cuenta que a veces conviene resignar lujos y jugar al toque. Pero es llegador, corajudo y anticipa un buen futuro.

Javier García, con intermitencias, hizo un trabajo más que aceptable. Acompañó siempre, jugó de primera, probó algunos remates de media distancia, y se sacrificó en la contención cuando Los Andes intentaba achicar las cifras.

Los tres de atrás, si se los analiza fríamente, merecen algunas críticas. Pero siempre consideramos que el sistema defensivo que utiliza el Patón expone mucho a sus defensores, por eso podemos afirmar que Marra, Díaz y Gerbaudo cumplieron satisfactoriamente, aún considerando una que otra macana que se produjo en este y en todos los partidos. Cuando las cifras ya estaban anunciando la victoria Canalla, el Patón les mandó el refuerzo de Lequi, de modo que terminamos con una línea de cuatro como para evitar cualquier sorpresa en los tramos finales.

Para analizar a todos, resta decir que Quinteros estuvo firme como siempre en el trabajo de recuperación y que Tombolini no tuvo demasiados sofocones y que le hicieron un gol de penal y un inesperado gol en contra.

Entraron Lequi, Cappelleti y De Bruno, que no desentonaron con el resto y colaboraron para consolidar la tan esperada victoria. Que trajo alivio a las huestes canallas, lo mismo que la quintina cosechada por los de la convocatoria de acreedores en Córdoba.