| Síntesis | |
| Colón | Rosario Central |
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2
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1
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| Irigoytía | Castellano |
| Martínez | Ferrari |
| Morant | Talamonti |
| Píccoli | Díaz |
| Pereyra | Rivarola |
| Romagnoli | M. Quinteros |
| Capurro | D. Quinteros |
| J. Delgado | Pino |
| Migliónico | De Bruno |
| Parodi | Mandra |
| Carignano | Delgado |
| DTs | |
| E. Bauza | C. L. Menotti |
| Estadio | |
| Brigadier Gral. Estanislao López | |
| Árbitro | |
| Roberto Ruscio | |
| Cambios | |
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46' Toresani x Martínez |
65' Arriola x De Bruno |
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56' Hidalgo x Migliónico |
68' B. Schelotto x Pino |
| 88' Mina Polo x Parodi | 68' Pierucci x Mandra |
| Incidencias | |
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Amonestados: (RC): D. quinteros Expulsado: 91' Germán Rivarola (doble amarilla) |
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| Goles | |
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26' Parodi 79' Pereyra |
14' Martínez (en contra) |
![]() Marcelo Quinteros lanza el centro que terminará en el gol. De ahí en adelante Central desapareció del partido |
Las dos horas del viaje de regreso por la autopista fueron terribles. En silencio, cada uno de los que veníamos en el automóvil buscábamos una explicación razonable para la derrota, pero la única que encontramos fue que Central no jugó bien. En especial en el segundo tiempo. No hubo factores ajenos al desarrollo mismo del partido que puedan ser tenidos en cuenta. Simplemente, Central jugó mal, Colón marcó dos goles, nosotros solamente uno, y no hay mucho para discutir.
El primer tiempo fue bastante parejo. De entrada los locales se perdieron un gol en jugada de pelota detenida que, tras el cabezazo de Carignano, el travesaño se encargó de rechazar. Pero de a poquito Central fue encontrando la pelota y con eso controlando las acciones. No había marcas pegajosas pero la línea de fondo de los santafesinos siempre estuvo atenta y quitó espacios a un ataque que tuvo como principal argumento la habilidad de Delgado. Porque Mandra todavía no encuentra una ubicación protagónica para llegar al gol, porque el cordobés Pino careció de espacios para moverse con soltura en la izquierda, y solamente algún arranque aislado de De Bruno o Marcelo Quinteros parecían poder comprometer el esquema defensivo planteado por el “Patón” Bauza.
El
primer gol del partido lo obtuvo Central. Fue por un desborde del Chelo Quinteros
en la derecha. Llegó hasta el fondo y con la cabeza levantada mandó un buscapié
que Irigoytía se limitó a observar. Venía retrocediendo Martínez y quiso despejar,
pero estaba demasiado cerca del arco y la mandó al fondo de la red. Pero
no tenía otra, porque lo estaba acompañando Pino, que la hubiera empujado
al gol si el veterano marcador de punta no hubiese intentado el difícil despeje.
El partido se hizo más intenso, porque Colón se adelantó unos metros en el campo, favoreciendo la posibilidad del contragolpe canalla. Pero los pocos intentos que tuvimos, no terminaron bien. En cambio, en un tiro libre que terminó con dos cabezazos en el área, vino el empate sabalero. El juego aéreo, con pelota parada, es el punto débil de casi todas las defensas, y la de Central ha mostrado vulnerabilidad desde que comenzó el torneo, como ha quedado escrito en estos comentarios de los partidos. Es que en las jugadas de pelota detenida los equipos mandan al ataque a los defensores más lungos, y ahí es donde los nuestros parecen desorientarse y terminan siendo anticipados por los rivales.
El
segundo tiempo fue lo más pobre que vimos de Central en este certamen. Los
cambios que intentó Menotti, en lugar de mejorar la imagen del equipo, terminaron
por desdibujarlo totalmente. El Tom Arriola estuvo peleado con la pelota,
el Mellizo -ubicado por la izquierda- careció de protagonismo. Pierucci
poco aportó las pocas veces que le tocó entrar en juego. El partido se hizo
aburrido, enredado, trabado. Nada que ver con esas tardes que mostró a Central
triangulando y tocando hasta exasperar a los rivales.
Y en un corner vino el segundo de Colón, aprovechando una nueva indecisión defensiva de los nuestros. La ejecución vino de la izquierda, a media altura y cerca del primer palo. Atropelló Pereyra entre varios de los nuestros y decretó el triunfo de Colón. De allí hasta el final, tenemos que admitirlo, ellos estuvieron más cerca del tercero que los nuestros del empate. Los nervios traicionaron a nuestros muchachos, que no consiguieron imponer su fútbol ante un Colón que sacó fuerzas de cualquier lado para correr la cancha y no dejar hacer.
Olvidemos rápidamente esta actuación y confiemos en que nuestros muchachos encuentren su mejor línea de juego el viernes contra Chacarita. No podemos jugar tan mal otra vez. No es nuestra misión buscar culpables o proponer reemplazos. Esa es misión del cuerpo técnico, que deberá hacer los ajustes tácticos necesarios para encontrar la línea de juego que nos ha dado hermosas satisfacciones en este torneo. Central puede y debe jugar mejor. Vayamos al Gigante, alentemos al equipo y ayudemos a superar este mal trago santafesino.