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Figuras canallas

Reserva

 

Síntesis
Racing Rosario Central
2
2
Cuenca Gaona
Galliquio Ferrari
Orozco Carbonari
Úbeda Talamonti

Domínguez

Papa

Mirosevic Messera
Rimoldi Herrón
Galdámez B. Schelotto
M. González E. González
Estévez C. González
Casas Belloso
DTs
Ángel Cappa Miguel A. Russo
Estadio
Juan D. Perón
Árbitro
Horacio Elizondo
Cambios
69' Milito x Casas

83' P.Sánchez x C.González

 

91' Herrera x Belloso

Incidencias

Amonestados:
(R): Estévez - Casas

(RC): Talamonti - Carbonari

Goles

38': Mirosevic

91': M. González

68': B. Schelotto

75': C. González

 

 

© Clarín

Al Canalla se le escaparon dos puntos en la última jugada del partido

Racing 2- Rosario Central 2

Cuando la suerte no acompaña…

 

 

 

 

- 23.08.2003

Para pintar de cuerpo entero lo que fue el empate en Avellaneda, vamos a remitirnos a tres jugadas concretas. La primera, en 12 minutos del primer tiempo, escapada y posterior centro de Gonzalo Belloso para la entrada del Yerbatero González. Cabezazo perfecto del misionero que entre Cuenca y el travesaño pudieron negar lo que parecía un grito cantado. Segunda acción: Transcurrían 38 de la primera etapa cuando al chileno Milovan Mirosevic se le ocurrió probar desde afuera del área. Tamaña sorpresa nos llevamos todos cuando vimos que el balón se coló por encima de Gaona transformándose en un verdadero golazo en lo que había sido la segunda chance de peligro creada por Racing.

Tercera jugada a analizar: Minuto 90 de partido, Central con las acciones dominadas y el local intentando dar algún manotazo de ahogado y conseguir el empate. Lo hizo en una jugada por izquierda en la que Eduardo Domínguez tiró un centro para Estévez, el Chanchi la cedió atrás y Mariano González remató cayéndose y la clavó en el ángulo. Demasiado premio para un equipo que de local se dedicó a jugar al “achique” y que sólo creó tres chances de gol.

Ya metiéndonos en lo que fue el partido, hay que decir que el primer tiempo se presentó abierto y con mucha dinámica. Lució más peligroso Central, con un Belloso dispuesto a correr todo lo que le tiraran y un Claudio González siempre atento. Los volantes generaron lindas jugadas aunque volvieron a caer en la intermitencia. La defensa casi no tuvo problemas, excepto en una jugada en que todos quedaron pagando y finalmente Gaona le negó el gol a un Estévez que había corrido 20 metros en soledad con pelota dominada.  Sólo el golazo de Mirosevic salió de un libreto que planteaba un encuentro parejo en donde ninguno había hecho demasiado mérito para sacar ventaja, pero en el que Central lucía más inteligente y se estaba llevando un punto que no le venía mal.

Para la segunda parte, el equipo de Russo salió herido en busca del empate. Se mostró ordenado, sereno y mejorando mucho respecto de otros partidos. Central logró meter a Racing contra su arco y en todo momento daba la sensación de que el empate estaba al caer. Pudo ser del Yerbatero que lo perdió inexplicablemente en la boca del arco con su cabeza, o del Equi que fue cubierto a tiempo por Andrés Orozco. Pero finalmente fue el Mellizo, que tras un centro desde la izquierda de Emiliano Papa conectó el balón que tuvo el merecido y ansiado destino de red cuando el reloj marcaba 23 minutos.

Todo hacía suponer que Racing se iba a despertar e intentar una arremetida sobre el arco canalla pero eso nunca sucedió. Como si el empate no hubiera llegado, Central siguió siendo el dueño de la pelota y logró administrarla en buena forma. Por eso no sorprendió que siete minutos más tarde, Gonzalo Belloso habilite al Yerbatero González, que a la salida de Cuenca definió cruzado y convirtió su primer tanto con la camiseta de Central, que hasta ese momento se transformaba en el grito de la victoria.

Era cuestión de aguantar quince minutos con el local lejos de Gaona y si era posible con el balón controlado. Por catorce minutos, la cosa fue perfecta ya que Racing ni asomaba por el área canalla y la situación parecía liquidada. Pero llegó el fatídico minuto 45 en el que Mariano González consiguió una igualdad que por lo hecho por ambos termina siendo injusta.

Teniendo en cuenta que el rival venía invicto, sin goles en contra y con expectativas de pelear en lo más alto, el empate fuera de casa es un buen resultado. Volvimos con bronca de Avellaneda por la forma en que se nos escaparon dos puntos, pero de todas maneras la mejoría en el nivel de juego del equipo nos deja contentos y con la sensación de que si se repiten actuaciones como la del segundo tiempo, serán muchos más los encuentros en que nos vayamos contentos que los que tengamos que sufrir. El próximo Sábado habrá revancha ante Lanús y seguramente nos quedaremos con una victoria que merecimos tener ocho días ante


Guillermo Fechenbach