WebRing Canalla | | Acerca de este sitio

 

Síntesis
Almagro Rosario Central
1
3
Grosso Tombolini
Maciel Díaz
Puerta Loeschbor
Córdoba Lequi
Centurión Vespa
Rivero Erroz
Aragón Cuberas
Cejas De Bruno
Couciero E. González
Villalba Arias
Stalteri Pierucci
DTs
Brown-Enrique Edgardo Bauza
Estadio
Platense
Árbitro
Daniel Giménez
Cambios
28' Sparapani x Cejas

60' Moreno x Arias

55' Nuñez x Stalteri

66' Pérez x Vespa

64' Peña x Córdoba 72' Arriola x De Bruno
Incidencias

Amonestados:

(RC): Loeschbor, Erroz, Cuberas y E. González.

(A): Maciel, Centurión y Couciero

Expulsado:

Arriola (RC)

Goles

57' Rivero

18' E. Gonzalez

24' Vespa

78' Pierucci

Almagro 1 - Rosario Central 3

Arrancamos el "Clausura" con un triunfo

 

 

 

 

- 11.02.2001

Después del mal trago de Barranquilla, deseábamos fervientemente arrancar el "Clausura" con un triunfo. Por suerte se nos dio. Fue por 3 a 1 sobre Almagro, en la cancha de Platense, en una tarde lluviosa y sobre un terreno bastante resbaladizo. Esta victoria le hace muy bien al plantel Canalla, de cara a los próximos compromisos tanto por este torneo como por la Copa Libertadores. Esta semana y la que viene serán decisivas, por la seguidilla de presentaciones que determinarán el futuro del equipo en ambas competencias.

El Patón hizo cambios para jugar contra los tricolores. Uno forzoso, por la lamentable lesión del Rafa. Los otros dos fueron tácticos: salieron Gerbaudo y Arriola. Volvió al equipo Matías Lequi mientras que adelante hubo esta vez dos delanteros netos (Arias y Pierucci), en tanto Ezequiel González trabajó en su puesto de enganche. Además se notó que el uruguayo Vespa corrió mucho mejor la cancha que en Barranquilla, donde jugó más de puntero que de carrilero, dejando huecos que sufrió Daniel Díaz cuando varias veces le hicieron el "dos-uno".

Como en Colombia, Central arrancó con todo. Se apoderó del terreno y de la pelota, mostrando que individual y colectivamente tiene más jerarquía que su rival, integrado por hombres que comenzaron su trayectoria en primera división hace pocos meses tras lograr el ascenso. Almagro se defendió con mucha gente, renunció a la posibilidad de contragolpear y simplemente trató de cerrar los caminos al arco que intentaban abrir los nuestros. Hubo un par de remates de media distancia del Equi, hubo un par de desbordes por la derecha del Torpedo Arias, y todo estaba anunciando el gol de Central que finalmente llegó sobre el minuto 18, en un ataque que arrancó en mitad de cancha y que los locales alcanzaron a contener en el borde del área. El rebote le quedó al Equi, quien en el sector izquierdo y hamacándose como él y los que saben jugar lo hacen, encontró el claro para derrotar sin atenuantes al portero Grosso.

Pocos minutos más tarde vino el segundo. Esta vez fue Liber Vespa, dentro del área, aprovechando una pelota que dejaron boyando los defensores locales tras un tiro de esquina. Dos a cero y todo tenía olor a goleada. Pero Central no siguió buscando. Bajó el ritmo de juego (un poco por cansancio, otro poco por prudencia en vista de los compromisos que se avecinan) y el juego se hizo más equilibrado. Pero todo estaba bajo control, porque Tombolini no tuvo intervenciones de riesgo. Su actividad mayor fue descolgar algunos centros sin mayor peligro que cayeron sobre su área.

En el segundo tiempo Almagro mostró vergüenza deportiva y salió a jugarse el resto. Central lo dejó venir demasiado, si se quiere, porque ahora el juego estaba cada vez más cerca de nuestra área. Hubo un par de intentos que nos inquietaron, hasta que llegó el gol del descuento. Fue un centro desde la izquierda que alguien peinó en la puerta del área chica. La pelota cayó pasando el segundo palo, donde Rivero estaba solito para mandarla a la red.

Después del gol, el Patón decidió que había que cambiar algo, para recuperar la posesión de la pelota. Mandó a la cancha a Iván Moreno y sacó a Federico Arias. Con esto reforzó el mediocampo y dejó más suelto y adelantado a Ezequiel, que en lo que iba del segundo tiempo había entrado en juego poco y nada. Pocos minutos más tarde y tras ser víctima de una fuerte falta, salió Vespa para el ingreso de Charles Pérez, quien reforzó el mediocampo en el sector izquierdo. Minutos más tarde, como Central no arrancaba, Bauza ordenó el tercer cambio: Arriola por De Bruno, que estaba físicamente agotado.

Con sangre fresca en mitad de cancha Central equilibró las acciones, adelantó sus líneas, controló más la pelota y paró un poco las ansias de Almagro, que no obstante tuvo una gran ocasión de empatar sobre el minuto 27, cuando Couceiro remató desde media distancia y Tombolini alcanzó a devolver con mucho esfuerzo.

Pasada la media hora se selló la suerte del partido, cuando Pierucci logró el tercero. Fue una jugada rara, porque provino de un intento de remate de Arriola que rebotó en un adversario que lo estaba presionando. La pelota cayó llovida en el área, el arquero quiso tomarla pero se molestó con un compañero, y aprovechó el Pita para convertir.

Almagro bajó los brazos, pese a que un minuto después Arriola se hizo expulsar tontamente, por agredir a un rival que le había entrado fuerte un par de veces sin que el árbitro sancionase las faltas. De allí hasta el final Central manejó el trámite y pudo aumentar las cifras. Dos veces Maximiliano Cuberas estuvo cerca de convertir. En una salvó el arquero, en la otra no encontraba su perfil y optó por dársela a Pierucci, pero tanto se demoró que el delantero había quedado fuera de juego.

Recapitulemos. Central ganó bien. Tuvo que reemplazar a un hombre clave como es Maceratesi. Para ello, Pierucci hizo lo que pudo y arrastró a sus marcadores durante la primera media hora, fabricando claros que permitieron el lucimiento fundamentalmente de Ezequiel y de De Bruno. Por el otro lado, el Torpedo Arias mostró su velocidad y su fuerza, aunque repitiéndose en el desplazamiento sobre la raya. A veces le convendría intentar una diagonal, aunque sea para ver cómo reaccionan los adversarios.

La defensa funcionó bien durante todo el partido, a tal punto que Tombolini tuvo muy pocas situaciones de riesgo. Convengamos que Almagro es una formación futbolística muy precaria, de modo que no hay que dormirse sobre los laureles. Si los nuestros no se hubiesen retrasado en el segundo tiempo, Almagro difícilmente hubiera logrado el gol. Pero Central había impuesto un ritmo intenso en la primera media hora y era difícil sostenerlo físicamente sobre un terreno pesado.

Algunos nombres para destacar: Gabriel Loeschbor y Matías Lequi defendiendo, Maximiliano Cuberas porque corrió duro y parejo los noventa minutos (estuvo diez meses sin jugar), Erroz por su prolijidad en la recuperación, y finalmente De Bruno y Ezequiel por el primer tiempo (nos dio la impresión que dejaron todo y se quedaron con poco resto para la segunda parte).

Ahora viene Huracán. Con el probable ingreso de Pizzigol, que es una necesidad, vista la lesión del Rafa. Analizando los dos partidos que jugó Central esta semana, comprobamos que en ambos casos lo mejor que hizo el equipo se dio en los primeros treinta minutos. Es bueno que Central salga a ganar en cualquier cancha. Pero hay que lograr equilibrio para evitar sofocones durante el resto del partido. En Colombia se cometieron errores defensivos imperdonables (carrileros que no marcaron, marcadores que se distrajeron). Contra Almagro mejoramos mucho. Y podemos mejorar más todavía. No hay mucho tiempo para trabajar entre partido y partido, de modo que el Patón deberá apelar a su mejor oratoria para mentalizar colectivamente a un plantel que, pese a su juventud, viene mostrando atributos muy promisorios.


Comentarios de:

Carlos y Guillermo Fechenbach