Rosario
Central 0 - Colón 0
- 13.03.2001
ra
un ambiente hermoso en el Gigante. Mas de 20.000 almas canallas se hicieron
sentir durante todo el encuentro al grito de La Cadé entre otras cosas. Era
un día laboral pero con la ilusión a cuestas de todos los canallas que coparon
el Gigante casi en un 50 % lo cual es importante en los tiempos que corren.
ecimos
que el cero a cero es mentiroso porque hubo muchas situaciones de gol a lo
largo del partido. Porque Central y Colón brindaron un espectáculo emotivo
desde el primero hasta el último minuto. Porque además de los sofocones de
Leonardo Díaz y Tomobolini hubo una pelota en el travesaño en un tiro libre
ejecutado por Cabrol, un claro penal a Pizzi que Pompei no sancionó, un gol
anulado a los visitantes por un offside que en la velocidad de la jugada pocos
pudieron apreciar, etc. Por eso el cero a cero no fue justo. Nosotros queremos
que gane Central, pero también nos conformamos porque ellos nos jugaron de
igual a igual, no especularon y mostraron que tienen ganas de ser protagonistas.
Si nos hubiesen ganado, ahora estarían compartiendo la punta con River.
ntes
de analizar más profundamente el partido, tenemos que señalar una vez más
que Central otorga la ventaja de jugar más partidos que sus rivales y que
trata de mantener a los mismos titulares tanto en el "Clausura" como en la
Copa. Cosa que no hacen Boca, River y San Lorenzo, los otros participantes
de la "Libertadores". Este esfuerzo es digno de ser destacado, porque el equipo
llega bastante entero a los noventa minutos en sus actuaciones, y el Patón
se limita a ir reemplazando a quienes considera que están más agotados en
cada partido. En esta ocasión salieron durante el segundo tiempo De Bruno,
Maceratesi y Marra. Todo esto mezclado con las improductivas reuniones con
los dirigentes, que desde hacía una semana venían prometiendo pagar el aguinaldo
(el sueldo de diciembre lo pagaron el miércoles pasado).
entral
salió con todo y provocó un par de jugadas de riesgo. Pero a los cinco minutos
en un contragolpe veloz y profundo, Tombolini quedó desairado en su desesperada
salida y Loeschbor a la carrera logró salvar el gol de Colón sobre la raya.
Era el aviso de los Gareca boys. El Patón mandó a ajustar un poco las marcas,
hizo retroceder unos metros a Erroz y De Bruno y con eso se tranquilizó ujn
poco la defensa. En el otro lado, Colón marcaba a muerte. Ezequiel, Pizzi
y el Rafa siempre tenían un marcador encima y otro defensor merodeando, de
modo de impedirles accionar con libertad. De a poco Central se dio cuenta
que no había muchas posibilidades de llegar al gol por abajo y comenzó a mandar
centros llovidos sobre el área, buscando el cabezazo de Juan o el error de
algún defensor rojinegro. Hubo varias situaciones de gol, pero los sabaleros
se las ingeniaron para conservar invicto su arco. Colón replicaba con frecuencia,
con jugadas rápidas y profundas. Utilizó el mediocampo como lugar de tránsito
rápido, tratando de sorprender a los tres hombres del fondo canalla. Por suerte,
respondieron bien, pero hubo olor a gol en más de una ocasión.
l
segundo tiempo fue un poco menos intenso. La alta temperatura empezó a quitar
aire y piernas a los jugadores. De entrada impresionó mejor Colón, con el
ingreso de Vitamina primero y del Torpedo después, Central equilibró las acciones
y volvió a provocar peligro para el arco santafesino. Pizzi tuvo un par de
oportunidades muy buenas, pero una vez remató afuera y otra se la sacaron
al corner. También el Torpedo pudo haber logrado un gol, pero no estuvo feliz
en el momento de terminar las jugadas. Central hizo un poquito más que Colón
en la parte final del partido, pero, insistimos, el empate no es injusto.
Los dos equipos se brindaron por la victoria, con poca especulación y mucho
esfuerzo físico. Los visitantes fueron por momentos más ordenados y mostraron
que merecen estar en el lote de los de arriba. Donde también se mantiene Central,
pese a afrontar dos campeonatos paralelos con un plantel muy modesto y con
predominio de jugadores jóvenes.
os
volvió a gustar Pizzi, aunque no haya logrado ningún gol. Está cada vez más
movedizo, confirmando que estaba necesitando partidos para recuperar agilidad
y distancia. Está creciendo Ezequiel, este año más talentoso que nunca, porque
alterna la gambeta con las aperturas rápidas, según convenga en cada circunstancia.
Y volvió a mostrar falencias la recuperación, lo que quedó evidenciado en
la mayoritaria posesión de pelota que tuvo Colón. De todos modos, volviendo
al principio, estamos satisfechos, porque enfrentamos a un equipo mucho más
descansado, que tiene más puntos que nosotros, que cobra puntualmente sus
sueldos y que tiene algunos valores importantes de media cancha hacia adelante.
Esperemos que los nuestros se recuperen bien para jugar el sábado en La Plata
y el martes en Lima. Queremos seguir siendo animadores de los dos torneos.
Hasta ahora Central lo viene logrando.
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