Rosario
Central 1 - River 1
- 26.02.2001
Si analizamos lo ocurrido en el Gigante, hubo dos partidos distintos. Uno duró cerca de 70 minutos, y lo debió ganar Central con holgura. Mucho más que el 1-0 que logró con el tempranero gol de Pizzi. El otro partido, el de los últimos 20 minutos, favoreció a River, que logró el empate y casi se lleva los tres puntos en los minutos finales.
Pero analizando el contexto general del juego, encontramos que Central tuvo muchas oportunidades para liquidar el partido. Varias tapadas espectaculares de Costanzo y algunos remates de mala puntería fueron las claves que permitieron la remontada final de los millonarios.
El
comienzo fue con un tibio dominio visitante, pero esto se vio desdoblado cuando
Central consigue el primer y único gol de su cosecha. De allí en más, sería
amplio dominador del partido hasta el empate de River.
Luego de ello, Central dispuso de varias chances de gol como para matar a un River que encima se había quedado con diez por la expulsión de Astrada. Chances desde arriba, con desbordes pero todas terminaban en lo mismo, o en las manos del segurísimo Costanzo o afuera. Central debió haber liquidado en el transcurso de la primera media hora.
En los últimos quince minutos de la etapa, Central se fue apagando. Ya no tuvo el ritmo y la velocidad para jugar la pelota que en la primera media hora. Por eso el juego se fue tornando tedioso e intrascendente.
Para el segundo tiempo, el Patón dejó a Vitamina en el vestuario y puso a De Bruno en la línea de volantes. Con este cambio Central no cambió en nada. Poco había sido lo que hizo Pablo en el primer tiempo, y también escaso lo del Pequi en la segunda parte, solo que con un agravante, que se fue expulsado por doble amarilla.
Central
comenzó nuevamente con un ritmo excepcional. Muchas chances de riesgo hasta
algunas desperdiciadas increíblemente. River contó con el factor suerte y
con un arquero inspiradísimo. Parecía imposible concretar el segundo y liquidar
el encuentro, aunque también parecía imposible que River empate ya que no
había dispuesto ninguna chance clara.
Sobre los 25 minutos, un poco por el cansancio y otro por la desesperación de no poder concretar un gol, el partido se empezó a complicar. Es posible que los cambios que introdujo Gallego hayan servido. Porque tras la expulsión de Astrada, Coudet actuó como volante Central, con poca recuperación. Los ingresos de Alvarez primero y Pereira después cambiaron la cara de River, que comenzó a ganar la pelota en medio campo, al mismo tiempo que Central aflojaba en su rendimiento, dando la impresión de tener menos piernas que los visitantes. Pereira se plantó en el centro, el Chacho volvió a jugar por la derecha y River, tibiamente, mostró que no se daba por vencido. Cuando River se metió apenas un poquito en el partido consiguió el empate demasiado inmerecido por lo hecho hasta allí y encima en un rebote. Increíble.
De
allí hasta al final, los de Gallego crecieron y poco les faltó para que se
lleven los tres puntos. Para colmo Central se quedó también con diez, por
doble amarilla a De Bruno. Faltando diez minutos otro cambio bien concebido
por el Tolo: entró Cuevas por un Saviola que no había pesado para nada en
el partido. El movedizo paraguayo casi concreta el segundo pero el destino
fue algo justo en este caso.
Central no ligó, esa es la realidad. El que más ligó fue Costanzo, que sacó cuatro o cinco goles increíbles. Faltó suerte en la definición, porque el juego se armó bien. Se buscaron distintas variantes.
Lo que más nos preocupa no es el resultado, que fue un accidente. Nos preocupa el bajón físico del equipo, en los últimos minutos de ambos períodos, pero más evidente por supuesto en el complemento. Es evidente que la Copa y los viajes han hecho mella en el plantel, que no puede darse el lujo (como hizo Gallego) de dejar afuera en la Copa a jugadores titulares del "Clausura", como son Celso Ayala, Yepes, Astrada y Zapata. Y de hacer jugar prácticamente un solo tiempo a Ortega contra The Strongest.
La seguidilla para Central sigue y habrá que afrontarla con entereza. El Patón y el Profe Mur tendrán que encontrarle la vuelta al tema físico, para evitar amarguras como la de este partido con River. Donde se hizo todo para ganar, apenas lo empatamos y por poco no lo perdimos.
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