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| Síntesis | |
| Banfield | Rosario Central |
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2
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1
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| Luchetti | Tombolini |
| Cocca | Ferrari |
| González | Talamonti |
| Rodríguez | Díaz |
| Sanguinetti | Rivarola |
| Leiva | Erroz |
| Santa Cruz | D. Quinteros |
| Sinisterra | Papa |
| Sánchez | De Bruno |
| Bueno | Arias |
| Lujambio | Figueroa |
| DTs | |
| Luis Garisto | C. L. Menotti |
| Estadio | |
| Banfield | |
| Árbitro | |
| Horacio Elizondo | |
| Cambios | |
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45' Lescano x Bueno |
66' Sánchez x De Bruno |
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57' Del Río x Santa Cruz |
73' Delgado x Figueroa |
| 73' Alvarez x Sanchez | 74' M.Quinteros x Erroz |
| Incidencias | |
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Amonestados: (B): Leiva y Sinisterra |
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| Goles | |
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62' Lescano 78' Lujambio |
34' Figueroa |
Banfield
2 - Rosario Central 1
No conocemos el pensamiento de Menotti después de la derrota contra Banfield. Pero suponemos que debe estar preocupado. Y tiene razones para estarlo. Esta nueva derrota canalla, la segunda en tres partidos que dirigió el Flaco, no tiene muchos atenuantes. Fue producto de una actuación muy pobre. Banfield no fue mucho más, pero sacó provecho de defecciones defensivas que una vez más determinaron una derrota de Central.
El
partido, técnicamente hablando, fue francamente pobre. Ambos equipos mostraron
más precariedades que virtudes. Hubo pocas ideas para llegar hasta el arco
contrario, aunque los locales tuvieron algunas chances más que los nuestros,
dentro de la mediocridad que fue todo el espectáculo. Algunas apariciones
de Josemir Lujambio permitieron comprobar la experiencia del oriental para
moverse en el área.
Hablar de cómo jugó Central es repetir lo de los partidos anteriores. Valoramos el intento de tener la pelota al piso y de hacerla circular. Pero se reincidió en la falta de ideas para gestar acciones de peligro, con lo que una y otra vez se apeló al improductivo y tedioso pase lateral, terminando generalmente con el anticipo del rival o la pelota mal entregada.
Banfield,
peleando bien la mitad de cancha, rodeó de gente a De Bruno, que se quedó
muy estático en la zona central del campo, sin buscar el desmarque o el arrastre
de quienes lo custodiaban. Todo se hizo aburrido, habida cuenta que el Torpedo
Arias no tuvo una tarde feliz, que Figueroa intervino poco en el juego, que
Papa no encontraba la pelota y que, en definitiva, la voluntad de hacer cosas
se estrelló contra la ausencia de agresividad en los últimos treinta metros
del terreno.
Menotti debe estar preocupado, decíamos, porque tampoco hay demasiadas posibilidades para ejercitar debidamente las correcciones. En tres días hay otro partido, y en el próximo fin de semana uno nuevo. De modo que las lecciones tendrán que ser más teóricas que prácticas, y las experiencias se tendrán que hacer en los partidos mismos, porque los entrenamientos serán pocos y seguramente muy livianos, dadas las exigencias físicas de tantos compromisos seguidos.
Como
lo dijimos en las dos fechas anteriores, parte de la filosofía menottiana
está prendiendo en el equipo. Los jugadores intentan darle buen trato a la
pelota aunque falta el talento para el desborde y la explosión. En materia
defensiva el sistema todavía tiene muchas lagunas, pero hay que admitir que
esta línea de fondo tiene muy pocos partidos jugados. Y que el mediocampo
no ha tenido continuidad en su integración. Lo que permite esperar mejorías.
El tiempo dirá el resto. Queremos creer en que habrá un paulatino crecimiento fubolístico y que eso traerá también más resultados positivos. Lo visto en Banfield es olvidable. Lo que vendrá el martes, esperamos, anhelamos, rogamos que sea mejor.