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| Síntesis | |
| Rosario Central | Huracán |
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0
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2
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| Tombolini | Ríos |
| Talamonti | Ortiz |
| Canals | Morquio |
| Díaz | Lobos |
| Rivarola | Graieb |
| Ferrari | Garipe |
| Vespa | Fernández |
| Erroz | González L. |
| De Bruno | Montenegro |
| Arias | Godoy |
| Figueroa | González J. |
| DTs | |
| Daniel Teglia | Miguel Brindisi |
| Estadio | |
| Gigante de Arroyito | |
| Árbitro | |
| Roberto Ruscio | |
| Cambios | |
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63' Sánchez x Erroz |
51'Adipe x González J. |
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63' Delgado x De Bruno |
85' Ortiz R. x Godoy |
| 82' González x Figueroa | 93' Cellay x Montenegro |
| Incidencias | |
|
Amonestados: (H): Morquio, Garipe, González L. y González J. Expulsado: |
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| Goles | |
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84' Godoy 92' Montenegro |
Rosario
Central 0 - Huracán 2
Creo que es hora de definiciones en nuestro querido Rosario Central. Lo digo a título personal, ya que es posible que alguno de los amigos de Canalla.com no comparta mi punto de vista. Pero me ha tocado en suerte ocupar este espacio de comentarios de los partidos y la mencionada frase es el sentimiento que traje a mi regreso del Gigante tras la derrota ante Huracán.
Tratemos
de trazar un cuadro de situación institucional, en medio de un país que se
desangra económica y políticamente. Rosario Central, desde hace meses, presenta
una crisis de conducción nunca vista en el club, con dirigentes que tras presentar
sus renuncias resolvieron burlarse de la palabra y las actas firmadas y se
atornillaron a sus puestos, con excepción del Presidente Vesco. Circula una
lista que crearon caracterizados asociados para pedir en sede admisnistrativa
o judicial una asamblea general extraordinaria para remover a las autoridades
y llamar a elecciones. Dicen que ya hay cerca de dos mil firmas de socias
y socios.
En medio del caos institucional se fue el técnico Juan José López, queriendo salvar un poco de nombre y dignidad en el evidente declive futbolístico, y los dirigentes apelaron a Daniel Teglia, en los últimos tiempos un técnico de las divisiones menores, un acreedor paciente y silencioso pese a diez o más sueldos atrasados que siempre tuvo, un centralista reconocido, y toda una incógnita -por entonces- en cuanto a su capacidad para manejar un plantel profesional que había sufrido muchas sangrías y hacía rato había dejado de estar en la parte de arriba de las tablas de posiciones.
Terminamos
el "Apertura" pasado a los tumbos y de la misma forma estamos transitando
este "Clausura". Los resultados no ayudaron a Teglia. Pero no solamente los
resultados. Es evidente que el cuerpo técnico que encabeza poco y nada ha
podido hacer para revertir los defectos que ya se mostraban en 2001 y que
se han ido agravando con más ventas de jugadores, con indecisiones en cuanto
a los que se quedaron (Canals y Vespa ya estaban "idos" según la prensa. Vitamina
Sánchez no fue convocado a la pretemporada porque iban a prescindir de sus
servicios. Pero nada de eso ocurrió).
Estas incongruencias son notadas por el público, pero mucho más por los jugadores, ante quienes se devalúa la imagen del cuerpo técnico, de forma que si al periodismo le creen poco, a los dirigentes les creen menos (porque una y otra vez dejaron de cumplir las palabras empeñadas), al no poder confiar en el cuerpo técnico se sienten abandonados como si fueran los gladiadores del circo romano enfrentando a leones enfurecidos (que vendríamos a ser los hinchas de ley que queremos un Central campeón).
El
ciclo de Teglia parece tener su final muy pronto.. O al menos si no se revierte
mucho esta situación. Ojalá se quede Daniel y revierta esto, porque es un
hombre canalla y un hombre de bien. Pero aquí tiene que haber un cambio profundo.
Si no es de nombres, debe ser de acciones... En esta era le fue mal. Un solo
triunfo y angustioso contra Argentinos Juniors. La derrota contra Huracán,
para nosotros, está pidiendo un golpe de timón. Este equipo que vimos hoy
en el Gigante sumó a su habitual falta de ideas ofensivas, de agresividad,
un estado de ánimo marcadamente timorato. Como si la pelota les quemara en
los pies a los jugadores que tenían la obligación, por condiciones y experiencia,
de crear un poco de juego colectivo y sorprender con velocidad y talento a
un rival que no es superior a Central, pero que tuvo más orden, más presencia
en la marca, y la garra necesaria para defender el cero a cero y buscar, las
pocas veces que pudo, porque sus "luces" tampoco son demasiadas, la posibilidad
de superar a Tombolini. Por eso hace falta un gran cambio, no para salir campeones
porque admitimos que nuestro plantel ha sido diezmado incoherentemente en
los últimos dos años y un equipo sólido no se arma de la noche a la mañana.
Pero sí un cuerpo técnico que infunda confianza, optimismo, seguridad en las
propias fuerzas, tranquilidad para pelear cada pelota, cada punto, cada partido.
Respaldo para discutir con dirigentes que no logran enderezar el caos administrativo
(no vamos a ser los primeros en firmar un contrato con el Barcelona, pero
sí fuimos los primeros en tener un "meditrucho", según se conoció días atrás
por el periodismo).
El
partido fue aburrido. Con pocas llegadas peligrosas. Con dos arqueros que
las pocas veces que fueron exigidos a fondo, respondieron de diez. Tombolini
hasta le desvió un penal a Morquio. El triunfo de Huracán es indiscutible,
porque lo logró en buena ley, aunque Ruscio en algunos momentos tuvo algunos
fallos que lo beneficiaron. Pero eso no cambia el cuadro general de los noventa
minutos, que nos hicieron padecer las mismas preocupaciones de otros partidos.
Los cambios que ensayó Teglia faltando media hora no aportaron mucho tampoco.
Es más, hasta desordenaron un poco la estructura del equipo, cambiando de
flanco a Ferrari (que en el primer tiempo fue el único argumento ofensivo
que tuvimos, salvo una pelota en profundidad de De Bruno para Figueroa que
remató el nueve y Ríos consiguió tapar), incorporando a Delgado como volante,
etc.
El
momento es duro. Esta semana un diario publicó un cuadro comparativo de promedios
del descenso y nos recordó la espada de Damocles que pende sobre Rosario Central,
no para este año, sino para junio de 2003. Por eso queremos olvidar rápidamente
lo visto contra Huracán y apostar a un giro total de la situación. Si Teglia
se va, no va a ser fácil conseguir un buen técnico, canalla si es posible,
que quiera cobrar sus sueldos tarde, mal o nunca. Hasta Don Angel perdió la
paciencia y pegó un portazo cuando supervisaba las inferiores poco tiempo
atrás. El fútbol es un reflejo de lo que es Rosario Central institucionalmente.
Quisiéramos que todo se enderece. Pero este voluntarismo está chocando con
una realidad que muestra dirigentes tozudos en sus hasta ahora infructuosas
convicciones, arcas vacías, acreedores cada vez más nerviosos, un plantel
de futbolistas muy disminuido en calidad y cantidad, que encima sufre la soledad
de sentirse sin apoyo alguno para revertir un pésimo momento deportivo.
Es muy seria la situación. Pero nunca es tarde para cambiar. ¿Hará falta un cacerolazo?