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Síntesis
Rosario Central Colón
1
1
Gaona Tombolini
Ferrari Píccoli
Carbonari Herbella
Díaz Pereyra

Papa

Martínez
B. Schelotto Capurro
D. Quinteros Delgado
P. Sánchez Toresani
Messera Romagnoli
Delgado Belloso
Figueroa Carignano
DTs
M. A. Russo Edgardo Bauza
Estadio
Gigante de Arroyito
Árbitro
Gustavo Bassi
Cambios

53' Mandra x Sánchez

56' Gavatorta x Delgado

61' Pino x Messera

64' De Souza x Capurro

70'M.Quinteros x Gvo.B.S. 70' Parodi x Belloso
Incidencias

Amonestados:
(RC): 13' D. Quinteros, 69' Gustavo Barros S.

(C): 6' Capurro, 32' Pereyra, 37' Romagnoli, 44' Tombolini

 

Goles

57' Carbonari (penal)

12' Toresani

 

 

Vitamina maniobra y busca la claridad que Central no pudo encontrar nunca

Rosario Central 1 - Colón 1

Tuvo muchas ganas, pero poca astucia

 

 

- 06.04.2003

Los hinchas canallas tenemos sobrada experiencia en esto de pasar de las grandes alegrías a las problemáticas angustias.  Nuestros padres y nuestros abuelos supieron relatarnos que fueron testigos de descensos y de campeonatos, de grandes equipos y de formaciones muy modestas, que a lo largo de más de 60 años en la AFA nos depararon todo tipo de emociones.

En los últimos años la hinchada canalla viene soportando un nuevo ciclo de altibajos (con demasiados “bajos” a nuestro gusto).  Y este es un momento clave.  Hace dos semanas estábamos locos de alegría después de aplastar a nuestros vecinos en el clásico.  El equipo estaba invicto, convocaba multitudes tanto de local como de visitante, y el futuro se abría muy optimista, como que muchos pensaban más en la posibilidad de un campeonato que en el problema de la zona del descenso.

Vino el baldazo de agua fría que fue el partido contra Vélez, pese a que según el cuerpo técnico el viaje a Tandil habría servido para mantener el estado mental de concentración necesario para la dura campaña emprendida.  Por eso nos aprestamos a presenciar a visita de Colón al Gigante pensando en un despliegue distinto por parte de nuestro equipo.

La gente de Central volvió a estar al lado del equipo, como siempre

Como era previsible, la gente estuvo nuevamente con el equipo. A pesar de la caída del último Domingo,   no  hubo menos aliento,  y el recibimiento fue glorioso.  Bombas de humo, el redoblar de los bombos y el sonar las bocinas, centenares de banderas y miles de vociferantes canallas alentando a quienes debían enfrentar al equipo del Patón Bauza.

Los primeros minutos no tuvieron mucha trascendencia.  Colón tuvo más la pelota que Central, pero sin arriesgar demasiado.  Hasta que un tiro libre a favor de los sabaleros en su sector derecho fue ejecutado rápidamente sorprendiendo a todos nuestros defensores e incluso a Gaona, para que Toresani los pusiera en impensada ventaja.  Una falta de concentración imperdonable. Desde los comienzos del fútbol que se sabe que en estos casos los que tienen un tiro libre en contra mandan algún jugador a ponerse delante de la pelota o por lo menos a estorbar, hasta que el árbitro le ordene retirarse.  Es preferible una amarilla que un gol en contra, como ocurrió en este caso.

La ventaja le dio tranquilidad a Colón, que con mucho orden plantó dos líneas de cuatro y arriesgó poco para el ataque.  Central intentó una y otra vez, con mucha voluntad y pocas maniobras de  juego colectivo. No hay sorpresa en los ataques canallas, ya que casi siempre se apela a la jugada  individual de habilidad (César Delgado generalmente y Mariano Messera a veces) o el pelotazo al área, para ver si Figueroa o algún volante que llegue puede concretar el gol salvador.

Así, casi a los ponchazos, hubo sin embargo varias chances muy concretas, pero por mala puntería o por aciertos de Tombolini no se pudieron concretar.  Recién en el segundo tiempo, y justamente por una maniobra individual de Delgado, le cometieron un penal que Petaco convirtió en el empate que sería definitivo.

© Fotobaires.com

Delgado entró mucho en juego, pero su esfuerzo no le alcanzó a Central

De allí hasta el final, Central quiso pero no pudo.  Había muchas ganas de ganar pero no se encontró el cómo.  Nuestros jugadores siguen con pecados muy viejos, pese a algunas caras nuevas.  Uno de ellos, el de no juntarse para el toque.  Otro, escaso desmarque y nada de  rotación. De manera que nunca hubo hombres en condiciones de recibir libres de marca, salvo el vacilante Papa, a quien Bauza evidentemente no mandó a marcar de cerca cuando acompañaba los ataques.

La impotencia de Central quedó reflejada en los cambios ordenados por Russo.  No es habitual que un técnico saque a los tres volantes más ofensivos (Vitamina, Messera y el Mellizo), reconociendo que en ese sector del equipo estuvo el punto más débil de la formación.  Con los cambios no se logró demasiado.  Delgado bajó un poco para hacer de media punta, entró mucho en juego  -corrió una enormidad el Chelito-  pero no halló la forma de definir adecuadamente, malogrando varios disparos desde posiciones interesantes. Ni hablar de encontrarse con sus compañeros para una pared salvadora.

En definitiva y para no remover heridas inútilmente, admitimos que volvimos a un estado de angustia, pero confiamos que  en la próxima fecha todo puede cambiar.  Tendrán que conversar mucho los jugadores y el cuerpo técnico para no repetir errores y para encontrar variantes inteligentes que les devuelvan la confianza y la efectividad.  Nuestro equipo seguramente no es el mejor del campeonato, pero estamos convencidos que puede rendir mucho más de lo que mostró en estos dos últimos partidos.