Central 1 - Junior 0
- 05.04.2001
abía
muchas cosas en juego en el Gigante. La primera, la posibilidad de seguir
con aspiraciones en la Copa. Otra, la continuidad del Patón como técnico,
que venía siendo objeto de muchas críticas en una especie de operación periodística,
reforzada con una supuesta reunión del vicepresidente Campagna con Juan José
López para ofrecerle el cargo de Bauza. Una tercera, la reacción del plantel
contra la actitud de Campagna, reflejada en declaraciones de Ezequiel pronosticando
una victoria contra Junior para poder dedicársela al propio Campagna. Cuarta,
la necesidad económica de seguir en la Copa, pues los partidos de la segunda
ronda están muy bien remunerados y Central ya no sabe cómo tapar todos los
agujeros que generó la Tesorería. Y quinta y última, el amor propio de un
plantel que en su mayoría son hombres muy jóvenes, que se están bancando como
pueden los dos torneos simultáneos, incluyendo fatigosos viajes al exterior.
ontra
todo esto, agregando más de 400 minutos en el "Clausura" sin hacer un gol,
las forzosas ausencias de Pizzi y el Rafa, los problemas financieros agobiantes
como el atraso de varios meses de sueldo a los empleados, jugadores y cuerpo
técnico, Central quebró la mala racha, derrotó merecida aunque ajustadamente
al Junior de Barranquilla y ahora necesitará por lo menos un punto en Liniers
para seguir con vida en la Libertadores.
l
partido fue como todos esperaban. Los visitantes muy cautelosos y muy defensivos
y los nuestros saliendo a atacar con mucha gente. Lo que sí resultó distinto
fue la forma de moverse que tuvo Central. Porque contó con hombres técnicamente
más aptos en la delantera, tuvo mejor circulación (aunque discontínua), más
toque y más velocidad. Hubo algunas jugadas muy bien concebidas, aprovechando
la capacidad del Equi, del Tom Arriola, del Torpedo Arias, de Iván Moreno
y de Vitamina, entre otros, para desairar a los defensores colombianos, que
apelaron con mucha frecuencia a derribar a los nuestros antes que ingresaran
al área. Por eso se produjeron varios tiros libres muy peligrosos, pero el
Equi no andaba con mucha puntería esta noche.
asta
que una vez se equivocaron y lo tumbaron al Tom dentro del área, después de
una bonita maniobra con la participación del Equi y del Torpedo. Le tocó patear
a Maxi Cuberas, que la cruzó hacia la derecha dejando al arquero Chiquillo
totalmente desubicado en la izquierda. Promediaba el primer tiempo y Central
estaba en ventaja.
ero
los colombianos no fueron tontos. Se adelantaron un poco, es cierto, pero
nunca deshicieron el cerrojo que habían planteado desde el comienzo, para
hacerle difícil el ataque a los canallas. Así y todo Central siguió rondando
el área visitante, generando más tiros libres y también una excelente pared
del Maxi con el Equi, que le quedó al zurdo para el perfil derecho. Con lo
que su remate resultó apenas desviado. Si hubiera sido un diestro, por la
posición que tenía era gol seguro. A todo esto Junior atacaba poco y nada,
sin profundidad, sin exigir a Tombolini.
n
los primeros minutos de la segunda etapa pareció algo más ofensivo el visitante,
pero duró muy poco. Central volvió a tomar el control de la pelota y a crear
las mejores situaciones. Loeschbor cabeceó por encima del horizontal un par
de tiros libres en el área de ellos, mostrando una superioridad manifiesta
en lo alto. Hasta que una vez la embocó bien hacia el arco y se la sacó Haider
Palacio en la raya. También contabilizamos un furibundo remate del Tom Arriola
que casi quiebra el travesaño. Central se perdió dos goles increíbles. Sobre
el final ellos generaron algunos ataques y nos hicieron sufrir los últimos
minutos. Pero esos intentos también tuvieron las réplicas de los nuestros,
que nunca bajaron los brazos.
entral
fue el mejor de los dos. Pudo y debió haber ganado por cifras mayores. Pero
lo importante es haber superado la mala racha, aunque sea con un gol de penal.
Seguir en carrera en la Copa. Haber mostrado algunos chispazos de fútbol práctico,
tocando de una, merced a la habilidad de los hombres que integraron la formación
en esta ocasión. Y el Patón, además de conseguir aire para seguir trabajando,
se dio el gusto de ver jugar muy bien al Tom Arriola, quien aparentemente
rinde mucho mejor como hombre de punta que como enganche o mediocampista.
Junto con el Equi y con Loeschbor fueron los más destacados del equipo, que
mostró garra y hambre de triunfos. En la Copa, por la mala actuación en Perú,
necesitamos por lo menos un empate contra Vélez. Y en el "Clausura" necesitamos
hacer goles, y si es posible muchos triunfos, para trepar en la tabla y estar
en un lugar más digno de nuestros pergaminos.
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