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Síntesis
Colo Colo Rosario Central
0
1
Arbiza Tombolini
Henriquez Marra
Acevedo Loeschbor
Muñoz Díaz
Córdova M. Gonzalez
Palacios Cappelletti
Guajardo Quinteros
Zúñiga Sánchez
Barticciotto De Bruno
Gonzalez E. Gonzalez
Vergara Maceratesi
DTs
F. Morena Edgardo Bauza
Estadio
Monumental de Santuago (Chile)
Árbitro
Carlos Amarilla (PAR)
Cambios

11’ Cisneros x Córdova

46' Pérez x M. Gonzalez

61' Quinteros x J. C. Cisneros

81' Cámpora x De Bruno

  82' Vespa x Cappelletti
Incidencias

Amonestados:

Loeschbor, Marra y Sánchez (RC).

González y Muñoz (CC)

Goles

49' E. Gonzalez

(remate)

 

 

 

Un hijo chileno

Central quebró... la mala racha

 

01.09.2000 - Carlos y Guillermo Fechenbach

El último día de agosto fue, acordándonos de los romanos, fasto para los canallas. Y nefasto para el sector futbolísticamente minoritario de la ciudad, que se desayunó con la noticia de que un Juez decretó la quiebra de la entidad del tórax glacial y que sus dirigentes fueron corriendo ante el magistrado para pedir que la transforme, por ahora, en una convocatoria de acreedores.

Fasto para nosotros porque quebramos... la mala racha que nos venía persiguiendo últimamente. Ganamos en Chile por la Mercosur. Merecidamente. Y manteniendo nuestro arco sin caídas, lo que no es poco para Central.

Nuestro equipo venía a los tumbos. Los cuatro que nos comimos en Núñez (que pudieron haber sido más) provocaron varias reuniones institucionales y obligaron al presidente Vesco a acompañar a nuestro equipo a Chile (últimamente el escribano no estuvo en todos los partidos que Central jugó como visitante). También hubo muchas conversaciones entre el cuerpo técnico y los jugadores, que salieron al Monumental de Santiago de Chile dispuestos a cambiar la imagen del equipo y procurar sacar un resultado favorable, en un grupo de la Mercosur en el que ninguno de los cuatro participantes había ganado un punto jugando afuera.

Central es el único que lo logró hasta ahora, y fueron tres unidades, al derrotar a Colo Colo por uno a cerco, marcador que no demuestra plenamente lo ocurrido en la cancha, puesto que nuestro equipo tuvo muchas oportunidades para aumentar el marcador y las desperdició.

Debemos convenir que este Colo Colo no tiene la capacidad futbolística del que hace no muchos años llegó a ganar la Copa Libertadores. Y que encima le faltaron un par de jugadores que están afectados a la selección trasandina. Pero Colo Colo es un "grande" del balompié chileno, y como tal no es fácil ganarle en su propio estadio Monumental, escenario que fue más que suficiente para la discreta cantidad de aficionados que concurrieron al juego.

El Patón volvió a introducir cambios. Forzosos (no podían jugar Canals ni Cáceres, expulsados en Brasil la semana pasada) y técnicos, como por ejemplo dejar en el banco a Buljubasich y Gerbaudo y confirmar como titular a Mariano González. Y le salió bien. La dupla de defensores centrales que formaron Daniel Díaz y Loeschbor tuvo un trabajo sobrio y correcto, aunque debemos admitir que no fueron muchos los ataques en profundidad de los chilenos, que crearon mucho peligro con el remate de media distancia, pero en jugadas de área recién tuvieron un par de chances concretas cuando el partido se moría. Y el arquero Tombolini mostró mucha seguridad, tanto en los remates como en los centros, inspirando en todo momento gran confianza a sus compañeros y también a los hinchas.

Por el lado de Marra y Cappelletti la defensa funcionó bastante bien. En el sector izquierdo Mariano González no logró borrar la mala impresión que dejó su labor frente al Burrito Ortega el domingo, y varias veces perdió contra Barticciotto, el argentino nacionalizado chileno que es prácticamente el único generador de fútbol del Colo Colo. El ingreso de Charles Pérez al comenzar el segundo tiempo fue un acierto de Bauza, porque se clausuró la única fisura que los locales habían encontrado en nuestra defensa.

Nuestro mediocampo trabajó distinto. No presionó tan alocadamente como intentó hacerlo en otros partidos. Más vale fue achicando los espacios como esperando al rival, formando un bloque de piernas con los de atrás, que rara vez pudo superar Colo Colo a lo largo del primer tiempo. Pero eso significó también una gran distancia con los hombres destinados a la labor de ataque (Ezequiel y el Rafa), que pocas veces pudieron recibir con comodidad y en la mayoría de ellas fueron sorprendidos en posición prohibida porque los defensores locales manejaron bien el paso adelante para dejar fuera de juego a los atacantes canallas. Ninguno de nuestros volantes estuvo para diez puntos, pero ninguno bajó de seis tampoco.

Adelante el Equi trató de manejar la pelota con sensatez pero no logró otra posibilidad que buscarlo al Rafa, porque había poca subida en el resto del equipo. Y Maceratesi, como siempre, fue puro huevo, vergüenza, dignidad y esfuerzo. Como para seguir rezando para que no se haga una eventual transferencia al Betis que volvió a correr como versión muy fundada en los pasillos del estadio colocolino.

Todo lo dicho fue para explicar los primeros cuarenta y cinco minutos. Porque el segundo tiempo fue totalmente distinto. En el desarrollo del juego y en las situaciones de gol, que en la parte inicial no pasaron de dos posibilidades por bando, aunque más peligrosas, a nuestro juicio, las que tuvo a su favor Central.

Como ya se dijo, en el segundo tiempo ingresó Pérez como lateral. No solamente defendió bien sino que acompañó varias veces las jugadas de ataque, con lo que produjo a Colo Colo una variante inesperada, desordenando su esquema de la primera etapa. Apenas iniciada la parte final el Rafa se perdió un gol increíble recibiendo de Vitamina tras un saque de costado. El aviso fue válido. Pocos minutos más tarde vino el único tanto del partido, de contragolpe. Charles Pérez la cruzó largo hacia la derecha para la carga del Rafa, que logró superar a dos marcadores, llegar hasta el fondo y meter el centro atrás para la entrada de Ezequiel, quien con remate corto dejó desparramado al arquero uruguayo Arbiza.

Colo Colo se sintió tocado y adelantó algo sus líneas, dejando más terreno a favor del contragolpe canalla. Además, evidenció pocas ideas para superar un trabajo defensivo muy ordenado que planteó Central. Sus ataques fueron tibios, y en cambio Central produjo varias jugadas de contra que estuvieron a punto de aumentar las cifras. Hubo una que inició Charles cruzándosela a De Bruno, y cuando el Equi recibía el centro para convertir se la quitaron justito evitando el gol. Otro contragolpe iniciado por el Equi junto con Pérez terminó con una ocasión que marró el Rafa por poquito. También contabilizamos un remate de Ezequiel apenas desviado, otro con poca fuerza de Capelletti en inmejorable posición y uno de Vespa que ya entraba al arco y justo se cruzó un defensor para devolverla antes de que cruzara la línea.

Después de todas estas ocasiones, ya en los instantes finales, Tombolini tuvo un par de sofocones que resolvió bien ubicado y con seguridad, superando en este partido una prueba muy rigurosa, pues todos los ojos canallas estuvieron puestos en él y se mostró muy solvente y con gran personalidad.

Resumiendo: Central está en carrera en la Mercosur y ahora tiene que enderezarse en el "Apertura". Esta victoria sirve para que todos se calmen y para encarar el partido del próximo miércoles contra Vélez con la máxima serenidad. Felicitamos a nuestros muchachos por el despliegue y por el orden expuestos en Santiago.

Nuestros dirigentes, ahora, deberán presentar una convocatoria. Una convocatoria a toda la hinchada para que concurra a alentar al equipo, aunque se trate de un día laborable y en el curioso horario de las 17.55.