| Síntesis | |
| Bosta Jrs. | Central |
|
2 |
2 |
| Abbondanzieri | Ojeda |
| Ibarra | Leonforte |
| Daniel Díaz | Raldes |
| Schiavi | Fassi |
| M. Rodríguez | Rivarola |
| Vargas | Ferrari |
| Gago | Andrés Díaz |
| Bilos | Calgaro |
| Insúa | Papa |
| Palacio | Alemanno |
| Palermo | Villa |
| DTs | |
| A. Basile | Cuffaro |
| Estadio | |
| Bostanera | |
| Árbitro | |
| Angel "impresentable" Sanchez | |
| Goles | |
Alemanno Cardoso (ec) |
Bilos B. Schelotto |
![]() Los Canallas, como siempre, |
Bosta 2 - Rosario Central 2
Orden. Audacia. Sufrimiento. Desilusión final. Conformidad posterior. Todas estas son algunas, sólo unas pocas, de las palabras que pueden definir al encuentro que disputó Central ayer ante el reforzadísimo Boca en la Bombonera. Para los hinchas de paladar negro, cada despeje sin destino de los defensores canallas puede haber significado un golpe a su corazón. Para los más moderados, aquellos que priman el resultado por sobre todas las cosas, el planteo ultra conservador e inteligente de Ariel Cuffaro Russo cosecha sin dudas un sinfín de elogios. Y no sería aventurado pensar que la mayor parte de los hinchas de Central se engloba en este segundo grupo.
Es por eso que no llamó la atención el aplauso cerrado de los cuatro mil guerreros que llegaron hasta La Boca una vez que el impresentable Sánchez pitó el final del encuentro. Si bien el gol de Guillermo Barros Schelotto a un minuto del cierre nos privó de festejar un triunfo que cortaría una racha de quince años sin victorias en ese estadio, lo cierto es que el público se fue conforme con el equilibrio, sacrificio e inteligencia que mostró el equipo durante los noventa minutos.
Y todos estos aciertos del equipo comenzaron a verse desde el mismísimo primer minuto. Allí fue donde Rivarola apuró un tiro libre abriendo hacia la derecha para Ferrari, este envió un centro que encontró descolocada a la defensa de Boca y muy libre a Puflo Alemanno, que con una volea cruzada enmudecía a los hijos de Bianchi y ponía a Central en ventaja cuando los equipos ni siquiera terminaban de acomodarse. Restaba mucho para el final, pero el gol de diferencia a favor permitía tomar aún mayores recaudos de los dispuestos en la previa al cotejo.
Los 44 minutos siguientes mostraron a un Boca dispuesto a atacar, pero sin una sola idea clara que difiera de enviar centros para un eventual cabezazo de Palermo o Bilos. Por esa vía complicaron poco a Central, que evidenció nuevamente una zaga central muy sólida, a Ojeda que cada día ataja mejor y a Germán Leonforte que sufrió en los primeros minutos, pero que con el correr del partido se fue asentando y redondeó un buen trabajo en su innovadora función de lateral por derecha. Los espacios para el contragolpe existían, pero costó muchísimo acercar peligro a la valla custodiada por Abbondanzieri.
La segunda etapa, como era de esperarse, encontró a Boca aún más ofensivo y decidido, pero igualmente escaso de variantes y desequilibrio. El partido estaba a pedir de Central, que de vez en cuando pasaba sofocones y convertía en figura a Ojeda, pero que durante la mayor parte del complemento parecía tener controladas las acciones. Esto fue posible gracias al sacrificio y coordinación del mediocampo, a la defensa que se hacía impasable, a la colaboración de Villa que jugó 25 minutos como defensor central (no es literal aunque lo parezca) y al incansable Alemanno que corrió hasta las pelotas del partido de reserva.
Luego llegó el empate de Bilos, el posterior desnivel de Cardoso en contra de su arco tras una corrida de Vitti (reemplazó a Alemanno) y una igualdad agónica de Barros Schelotto cuando parecía que nos traíamos el triunfo a Rosario. En medio de todo eso hubo encontronazos de nuestros jugadores con el árbitroy un sufrimiento que prometía transformarse en éxtasis por el resultado, pero que terminó convirtiéndose en conformidad por saber que el equipo sacó credenciales de personalidad y se plantó de igual a igual en la mismísima Bombonera.
El próximo jueves visitaremos el Glaciar de Eduardo López en el partido de ida por los 16avos de final de la Copa Sudamericana. Así como elogiamos el planteo del encuentro de ayer, damos por hecho que el equipo se plantará de una manera distinta y acorde al rival de turno en las próximas jornadas. Al menos conseguimos el orden que venía faltando, el fútbol y la suerte suelen venir de la mano del trabajo y eso es algo que en Central por suerte está claro que no falta.
Guillermo Fechenbach