| Síntesis | |
| Rosario Central | Gimnasia |
|
0 |
3 |
| Ojeda | N. Montoya |
| Ferrari | Cabrera |
| Raldes | Herner |
| Fassi | San Esteban |
| Moreira | Goux |
| Diaz | Escobar |
| Calgaro | Gonzalez |
| Ledesma | Licht |
| Monges | Lobos |
| Alemanno | Cervera |
| Villa | Vargas |
| DTs | |
| Cuffaro Russo | P. Troglio |
| Estadio | |
| Gigante | |
| Árbitro | |
| Beligoy | |
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|
![]() Central no levanta cabeza. |
Rosario Central 0 - Gimnasia 3
Los partidos se siguen sucediendo, el entrenador mueve incansablemente las fichas pero el equipo no reacciona. Preocupan los malos resultados, pero más duelen aún los 495 minutos sin convertir un gol, la anemia que muestra Central para crear fútbol y fundamentalmente la superioridad que ejercen todos los rivales sobre el equipo de Cuffaro Russo, cualquiera sea el contexto o la situación planteada.
Hace diez días nos ganaba el Internacional de Porto Alegre, un equipo que juega muy bien al fútbol y lidera las posiciones en el certamen brasileño. Este dato no es menor y aquel mal trago podía dejarse pasar. Pero ayer nos ganó Gimnasia, que venía a los tumbos, abajo nuestro en la tabla y con su entrenador cuestionado por muchos sectores. Y nos superó claramente, ya que logró robarle la pelota a Central, manejar los trámites durante los 90 minutos y merecer la ventaja en la primera mitad.
Si al Lobo le fue simple hacerse dueño del encuentro en el inicio, ni que hablar luego de la expulsión (otra vez injusta) de Diego Calgaro cuando se cerraba la primera etapa. El complemento fue un festival de los platenses, que a los diez minutos ya ganaban 3 a 0, aprovechándose de un terrible quedo de Central, que si con once era malo, con diez fue malísimo y lo pagó muy caro.
Existen falencias muy graves en el funcionamiento colectivo que venimos marcando desde hace varias jornadas. Una de las principales es la falta de ideas cuando se dispone del balón. Nadie sabe si lateralizar el juego, si jugar profundo para Villa o abierto para Alemanno. Cada intento ofensivo de Central cuenta con una desorganización alarmante que lo lleva a tomar casi siempre decisiones incorrectas. También hay que hablar de las fallas a la hora de marcar. La contención es nula, la última línea tampoco es firme y por eso sufrimos tantas llegadas y goles en contra. Muchas veces queda la sensación de que Central no tiene una idea futbolística determinada y como se dice vulgarmente sale a los partidos “a ver qué pasa” y qué le deja hacer su rival.
No somos amigos de las estadísticas, pero resulta increíblemente aberrante que un equipo con aspiraciones serias haya creado tan sólo tres situaciones de gol en los últimos dos encuentros. Tampoco queremos cargar las tintas contra ningún jugador en particular, ya que cuando nueve de los once en cancha no rinden (exceptuamos a Raldes y Ojeda) el problema seguramente es de fondo y los culpables hay que buscarlos por otro lado.
El próximo jueves tendremos la revancha ante el Inter en Brasil, un encuentro que a priori se presenta muy complicado, pero en el fútbol nada es previsible. Está claro que para ganar en tierras gauchas hay que mejorar muchísimo. Por que para triunfar hay que hacer goles, para hacer goles hay que saber atacar y para atacar hay que jugar bien al fútbol. Y hoy Central está muy lejos de hacer cualquiera de estas cosas.
Guillermo Fechenbach
gfechenbach@canalla.com