| Síntesis | |
| Rosario Central | San Lorenzo |
0 |
4 |
| Juan Ojeda | Saja |
| Moreira | Juan Fernández |
| Ledesma | Pablo Alvarado |
| Fassi | Ariel Pereyra |
| Rivarola | Bottinelli |
| Paulo Ferrari | Adrián González |
| D. Villagra | Diego Mateo |
| Diego Calgaro | Jorge Ortíz |
| Emiliano Papa | M. Molina |
| Mauro Monges | Walter Montillo |
| Román Díaz | Germán Herrera |
| DTs | |
| Cuffaro Russo | Gustavo Alfaro |
| Estadio | |
| Gigante de Arroyito | |
| Árbitro | |
| Daniel Giménez | |
| Amonestados | |
| Ledesma - Villagra | Molina - Saja - Herrera - Mateo |
| Goles | |
- |
4' Pereyra |
| 40' Pereyra | |
| 72' Cardozo | |
| 76' Cardozo | |
| Cambios | |
| e/t: Rubén x Papa | 68' Cardozo x Herrera |
| e/t: Díaz x Villagra | 68' Fernández x Molina |
| 57' Vizcarra x Rivarola | 77' Bottinelli x Montillo |
Por el piso. Así terminó anoche Central su partido frente a San Lorenzo. |
Rosario Central 0 - San Lorenzo 4
La alegría por el histórico triunfo ante los Pingüinos por Copa Sudamericana aún sigue vigente entre la hinchada de Central, algo que es tan lógico como aceptable. Pero el fútbol sigue su marcha, el Apertura no da respiro y el equipo cumplió ayer la peor producción del año, cayendo sin atenuantes ante un San Lorenzo que sin ser lujoso, fue efectivo para capitalizar todos y cada uno de los errores cometidos por el local.
El planteo inicial de Cuffaro Russo invitaba a esperar un equipo veloz y con buen trato de balón, ya que el equipo mostró a Monges y Román Díaz en el ataque desde el comienzo. Además, el técnico decidió el ingreso de Diego Villagra en lugar de Andrés Díaz. Pero las variantes no arrojaron buenos resultados, ya que el equipo volvió a carecer de ideas futbolísticas, abusó del pelotazo sin destino y fue bien atrapado por el sólido y ordenado planteo de Gustavo Alfaro. Dentro de la mediocridad hay que destacar el trabajo de Román Díaz, que se mostró siempre activo y fue el único perseverante entre los hombres de ataque.
Pero las complicaciones no sólo aparecieron en la faceta ofensiva. El equipo defendió muy mal, especialmente en los balones aéreos y eso le costó el primer gol en contra a los 4 minutos de juego, luego de un corner enviado por Mauricio Molina que fue bien cabeceado por Ariel Pereyra en las narices de Ojeda. A partir de allí el equipo siguió mostrando intenciones de atacar, pero cayó en una confusión generalizada producto de la falta de ideas para la creación en el mediocampo.
Así y todo, hubo dos chances de empate claras, la primera luego de que Giménez sancionara un tiro libre indirecto en el área de San Lorenzo. Allí Rivarola remató, pero en la montonera de hombres apareció la mano salvadora de Sebastián Saja. Luego fue Román Díaz quien estuvo a tiro de igualar, con un remate desde treinta metros que estalló contra el poste derecho de Saja. Parecía que Central podía nivelar, con más voluntad que fútbol, pero una nueva distracción en un tiro de esquina le permitió a Ariel Pereyra cabecear libre en el segundo palo y decretar el 2-0 antes de la finalización de la primera etapa.
Para el complemento el entrenador decidió poner en cancha a Andrés Díaz en lugar de Diego Villagra, quien nunca se mostró cómodo en la posición de doble cinco. También mandó a la cancha a Marco Ruben en reemplazo de un muy flojo Emiliano Papa. Pero lamentablemente las variantes no dieron sus frutos y el equipo produjo aún menos que en la primera mitad, por lo que la ventaja obtenida por el Ciclón jamás fue puesta en duda en todo el segundo tiempo.
Hay que destacar también el rendimiento colectivo del equipo visitante, que no tuvo fisuras en ningún momento y neutralizó muy bien a Central en todos lo sectores. Además, fue muy efectivo en ataque ya que contó con cinco chances claras de gol, de las cuales capitalizó cuatro, ya que el Paraguayo José Saturnino Cardozo se dio el lujo de conseguir un doblete luego de que la defensa de Central le brinde todas las licencias para definir a gusto y placer.
Párrafo aparte para el público que alentó en todo momento y mostró su apoyo a un plantel que nos dio una gran alegría hace muy poquito. Por eso, por que nos jugamos mucho, y por el simple hecho de que somos canallas, estaremos presentes este jueves en el Gigante para recibir al Inter de Porto Alegre en el choque de ida por los octavos de final de la Nissan Sudamericana. No todo en la vida es color de rosa, siempre hay que saber perder y sacarle lo positivo a las derrotas. Esperamos que el equipo mejore y vuelva a mostrar el nivel con el que comenzó este semestre.
Guillermo Fechenbach