| Síntesis | |
| Almagro | Rosario Central |
|
1 |
4 |
| Bernacchia | Ojeda |
| Navas | Ferrari |
| Barbosa | Fassi |
| C. Gonzalez | Raldes |
| Duarte | Rivarola |
| Erroz | Encina |
| Gallardo | Andres Díaz |
| C. Ríos. | Borzani |
| Sparapani | Papa |
| Castano | Vitti |
| Miranda | Villa |
| DTs | |
| Hrabina | Angel T. Zof |
| Estadio | |
| Almagro | |
| Árbitro | |
| Ba$$i | |
| Cambios | |
| Figueroa x |
Monges x Villa |
| Pierucci x Castano | Alemanno x Díaz |
| Rodas x Ríos | Moreira x Rivarola |
| Goles | |
- |
Pablo Vitti (3) Villa |
| Amonestados | |
| Miranda Gallardo Barboza |
Borzani |
| Expulsados | |
| Gonzalez | - |
Primera División
Teniendo en cuenta la paridad y mediocridad que reinan en el fútbol argentino, no es común ver en la cancha a equipos que funcionen como lo hace Central. Nunca nos caracterizamos por el paladar negro y no vamos a hacer la excepción en estos momentos. Por eso, el simple hecho de ver a un equipo tan dinámico, ordenado y efectivo como éste de Don Ángel, nos pone muy contentos y nos invita a soñar con terminar el campeonato en lo más alto. La gente de Central sabe muy bien que hay encuentros que en otras ocasiones nos costaba horrores resolver y que en este campeonato el equipo logró sacar adelante con una autoridad digna de jugadores con basta experiencia y no del conjunto con menor promedio de edad del fútbol argentino. Y aunque muchos no lo crean, el equipo está puntero, invicto y suma nueve unidades más que las que había cosechado a esta altura en el torneo anterior..
En definitiva, es imposible no divagar con el futuro de éste Central. El mismo que había ganado dos encuentros claves en el Gigante (también empató en el Chiquero) y que llegaba a un reducto del que más de un club grande se fue con la cabeza baja. Pero no fue el caso de nuestro equipo, que demostró tener serias ambiciones, se paró en la cancha para dejar bien en claro sus objetivos y para lograr llevarse por delante a un rival con sumas urgencias, pero que no estaba dispuesto a regalar nada.
Seguramente ni el más fanático de los cinco mil guerreros que estuvimos en José Ingenieros imaginaba que los pibes resolverían el encuentro en el primer tiempo. Justamente destacábamos la efectividad del equipo y vaya si será cierto que de las primeras cuatro ocasiones claras transformamos tres en goles. Todo al mismo precio y en menos de cuarenta minutos de juego. Y esto fue posible gracias al buen andar de los delanteros, en especial de Pablo Vitti que se despachó con los primeros dos tantos y también del goleador Emanuel Villa, quien se hizo cargo del tercero. Quienes lo miren por televisión dirán que ninguna de las conversiones de la primera etapa fue de gran factura, pero eso es lo de menos si se tiene en cuenta que el equipo fue insistente, práctico y superó con creces las expectativas planteadas en la previa.
La segunda parte estuvo de más, el local con un hombre menos sólo atinó a dejar pasar el tiempo, mientras que Central realizó de movida dos variantes debido a que Andrés Díaz y Villa sufrieron sendos golpes. La salida del rubio volante auriazul permitió el debut del paraguayo Mauro Mónges, quien si bien ingresó con el partido liquidado, tuvo tiempo para demostrar que es un jugador a tener muy en cuenta ya que posee técnica, habilidad y mucha claridad para jugar. También hubo lugar para el cuarto gol canalla, que llegó de la mano de Pablo Vitti, quien con una exquisita definición al segundo palo cosechó su tercer gol en la que fue sin dudas su mejor tarde desde que juega en la Primera División de Central.
Las tribunas, como era de esperarse, fueron una real fiesta, al igual que la autopista en el regreso a Rosario. La gente se encuentra muy ilusionada con el presente del equipo y es conciente de que el torneo es muy parejo y está para cualquiera. Central está en la cima y hoy por hoy no es descabellado pensar que el equipo es superior a muchos y no es menos que nadie. Los chicos son concientes de lo que se juegan y saben que ellos son capaces de todo. Con Central todo es posible y de la mano de Don Ángel, todo está al alcance de nuestra mano, o mejor dicho, de su mano. Gracias a los pibes y al cuerpo técnico por una nueva alegría y esperamos que los próximos partidos podamos terminar tan contentos como en este comienzo de año.
Guillermo Fechenbach