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Síntesis
Lanús Rosario Central
1
1
Flores Ojeda
Serrizuela Ferrari
Gioda Raldes
Romero Carbonari

Graieb

Rivarola

Salomón Coudet
Carboni Andrés Díaz
Pelletieri D. Ledesma
De Bruno Papa
Tilger P. Sánchez
Claudio Graf Pablo Vitti
DTs
C. Ramacciotti Angel Tulio Zof
Estadio
Lanús
Árbitro
Oscar Sequeira
Cambios

E/T Velázquez x Graieb

64' Cámpora x Sánchez

E/T Manicero x Pelletieri

79' Lorenzetti x Vitti

72' Obolo x Tilger 90' Moreira x Coudet
Goles
84' Obolo 34' Coudet
Amonestados

L: Graf - Graieb - Carboni

RC: Carbonari - Ferrari - Ledesma - Coudet - Rivarola

 

 

© Foto Baires

Coudet levantó su rendimiento y fue el autor del tanto canalla del día de ayer

Lanús 1 - Rosario Central 1

Y pensar que estuvimos tan cerca...

 

 

 

 

 

- 12.09.2004

El encuentro disputado en la tarde-noche de ayer en el Sur del Gran Buenos Aires arroja sin dudas el saldo más positivo de lo jugado hasta el momento en este torneo Apertura. No es que nos conforme cualquier cosa ni tampoco el equipo dio una gran exhibición de fútbol, pero evidentemente los quince días de parate le vinieron muy bien a Don Ángel y a sus jugadores para reveer muchos puntos en lo físico y en lo táctico y poder presentar un equipo en cancha que como mínimo pueda pelearle de igual a igual a cualquiera. Cuando las variantes son pocas y el plantel es corto y joven, no queda otra que remarla e intentar mejorar a base de resultados, algo que parece haber entendido muy bien este equipo, que luchó hasta el final para quedarse con los tres puntos, aunque debió conformarse con uno que de igual manera también sirve.

Central salió a disputarle el encuentro en el mediocampo al equipo de Ramacciotti, que durante gran parte del cotejo se hizo dueño del balón pero la pilcha de protagonista del partido le quedó muy grande. Eso fue bien aprovechado por los pibes canallas, que merced a un comienzo con dinámica de sus volantes logró acercar peligro a la valla custodiada por el uruguayo Flores. En contra de los pronósticos, se dio un encuentro abierto y con algunas chances en ambos arcos, aunque ninguno de los dos equipos tuvo grandes sobresaltos en la primera parte. Los Granates abusaron en pelotazos de Serrizuela para una dupla ofensiva con pocas luces, mientras que Central por momentos ponía la pelota al piso y se aproximaba al arco local, aunque todo siempre se confundía en la mediocridad del encuentro. El primer tiempo pintaba para un cero a cero inamovible, hasta que a los 34 minutos Germán Rivarola sacó a relucir su buena pegada y dejó en una gran posición al Chacho Coudet. El máximo referente canalla, que jugó su mejor partido desde el retorno, se las ingenió para mezclarse entre los centrales locales y sacar un zurdazo certero que dejó sin chances al arquero local. Encontramos la ventaja en el momento ideal y pudimos irnos al vestuario de esa manera, no sin antes sufrir con algunas pelotas paradas que neutralizó bien el pibe Ojeda.

Para el complemento, luego de los silbidos y recriminaciones de su gente, Ramacciotti mandó a la cancha a Maxi Velásquez y Diego Manisero, dos hombres que le cambiaron la cara al ataque local. Lanús encontró en el zurdo ex Talleres la precisión que necesitaba en el mediocampo y el socio ideal para un Luciano De Bruno que realizó una gran segunda parte. Mientras que el juvenil delantero se las ingenió para complicar mucho más que sus dos compañeros de ofensiva. Todo esto, sumado a la pasividad de Rivarola y a la inoperancia de Ferrari, le permitió al Granate generar mucho peligro por los costados y de a poco ir metiendo a Central contra su propio arquero. Como no podía ser de otra manera, Juan Ojeda volvió a transformarse en el mejor valor del equipo de Zof con atajadas brillantes y una seguridad propia de un arquero de selección. Si se mantiene en esta línea, estamos ante la presencia del mejor golero de los últimos diez años. Pero Ojeda no fue el único sostén del triunfo parcial, sino que encontró ayuda en el gran trabajo del boliviano Raldes y en el constante sacrificio de sus compañeros, que si bien fueron superados por el rival y debieron atrincherarse atrás, jugaron cada balón como el último y estuvieron a seis minutos de lograr el triunfo, algo que pudo y debió ser posible de no ser por una aparición solitaria de Mauro Obolo en un descuido de la última línea visitante.

En ofensiva el equipo no mostró grandes mejorías, aunque volvió a generar varias chances de gol al igual que contra Almagro. Por momentos pareció faltar gente en tres cuartos de cancha hacia delante, ya que Vitti es un delantero acostumbrado a recostarse sobre las bandas y retroceder para generar juego y al haber actuado de único punta estuvo muy sólo ante la defensa local. Este punto seguramente deberá ser visto por Zof que deberá buscar la forma de agregarle volumen de juego a su equipo.

Volvimos a Rosario con las esperanzas renovadas y aliviados por las mejoras producidas en el equipo. Hace falta mucho trabajo aún para consolidarse y aspirar a cosas serias, pero por el momento alcanzaba con dar señales de vida, algo que Don Ángel y sus muchachos lograron en el Sur. Quedó la sensación de angustia por haber tenido el triunfo tan cerca, pero si mantenemos esta senda es probable que los resultados comiencen a llegar pronto. Se viene San Lorenzo, agrandado por la bomba psicológica del Bambino. Para ese entonces, este equipo juvenil tendrá seis entrenamientos más que hoy y las piezas algo más aceitadas. Se está mejorando, lentamente por supuesto, pero las posibilidades de levantar cabeza están y este es el momento justo para aprovecharlas.

 


Guillermo Fechenbach

gfechenbach@canalla.com