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Síntesis
Rosario Central Pingüinos
0
1
Ojeda Villar
Ferrari César González
Carbonari Maidana
Talamonti Domínguez

Papa

Vella

Coudet Belluschi
Borzani Rosada
Ledesma Marino
P. Sánchez Capria
Vitti Scocco
Villa Manso
DTs
Víctor Púa A. Gallego
Estadio
Gigante de Arroyito
Árbitro
Gustavo Bassi
Cambios

Irace x Sánchez

Steiner x Capria

Cámpora x Villa

Almaraz x Manso

Andrés Díaz x Borzani
Goles
  76' Maidana
Incidencias

Amonestados:

RC: Borzani - Carbonari - Ferrari - Coudet - Ledesma

PECHOS: Rosada - Manso - Steiner

Expulsados:

RC: Ledesma por doble amonestación

 

 

Pablo Vitti fue uno de los más rescatables dentro de la cancha

Rosario Central 0 - Pingüinos 1

Los pechos ganaron "su" campeonato

 

 

 

 

 

- 23.08.2004

La postal del Gigante luego de finalizado el encuentro hablaba a las claras de que existía un gran ganador y un consternado, pero no tan golpeado perdedor. Ahora será tiempo de analizar en frío qué es realmente lo que festejó esa pobre gente. Aunque está claro, para un club que hace casi doce años que no participa en torneos internacionales y cuyos logros son escasos (tirando a nulos), que inflar un partido que ya dejó de ser un clásico y ganarlo después de cuatro años es una gran hazaña. Ahora seguirán navegando en el mar de la intrascendencia hasta que dentro de seis meses vuelvan a toparse con Central, para ver si logran conseguir la epopeya de ganar tres puntos que para ellos justifican el trabajo de todo un campeonato. Nosotros, gracias a Dios, somos lo suficientemente inteligentes y demasiado grandes como para caer en su mediocridad y dejarnos llevar por la presión y la necesidad inexistente de ganar un partido cuya paridad e importancia quedó enterrada en el pasado.

© FotobairesNosotros, los hinchas de Central, los que bancamos al equipo en las buenas y en las malas, los mismos que estuvimos en la campaña de Teglia, de Jota Jota, cuando peleamos el descenso y también en el triste campeonato anterior, estamos preocupados por que el presente no es auspicioso y el futuro menos aún. No nos duele perder un partido lugareño, ya habrá revancha para quien la necesite, si no que la tristeza y la preocupación ahondan por otros caminos. Está claro que tan sólo dos partidos no son medida para tomar una decisión drástica, ni con un jugador, ni con varios y menos aún con un cuerpo técnico. Pero el grave momento futbolístico que se atraviesa nos obliga a parar la pelota, a pensar en frío e intentar sacarnos por un ratito el hincha que llevamos en la piel. Por eso, dejando de lado lo vivido ayer y poniendo la cabeza totalmente en el futuro, habrá que resolver los siguientes interrogantes para que mínimamente el barco pueda salir a flote:

En primer lugar, se deberá juzgar la capacidad del entrenador. Para Víctor Púa serán pruebas de fuego los partidos que se avecinan. En los dos que su equipo disputó, se equivocó muy feo y lo pagó caro. Hoy, como era previsible, se equivocó en el planteo táctico desde el vamos. Volvimos a mostrar un mediocampo insipiente, con un doble cinco que no logró parar a nadie (a pesar del buen partido de Ledesma), un escaso nivel de fútbol que asusta y una defensa que fue un tembladeral, en especial cuando la pelota pasaba en el radio de cinco metros de Horacio Carbonari. Para colmo, Vitti está demasiado sólo adelante y termina cayendo en la mediocridad que le propinan sus compañeros. O Púa cambia las cosas de manera rápida, o habrá que cambiarlo a él. Los tiempos en el fútbol son demasiado cortos y la impaciencia se agranda con el correr de las derrotas. Claro que no toda la culpa es suya, está claro que Central no gana hace doce partidos, pero de los primeros diez el uruguayo no es responsable.

Otro de los aspectos a repasar seguramente será la permanencia de algunos jugadores en el equipo titular. Uno de ellos sin dudas es Horacio Carbonari, cuya vuelta al primer equipo después de varios meses fue demasiado poco feliz. Se lo vio lento, demasiado impreciso y sin reacción, tal como se mostraba antes de su lesión. Y en ese nivel no puede aparecer en un equipo serio de Primera División. La misma suerte corre Emanuel Villa. Si alguien puede informar las cualidades por las cuales se contrató y se dispuso de titular a este chico relegando a los juveniles de nuestro plantel, esperamos con ansias la respuesta. Por último, también puede discutirse las actuaciones de Borzani, al que la Primera aún le pesa un poco y de algún otro jugador si se quiere, pero las individualidades más bajas estuvieron en los dos hombres antes mencionados.

© Fotobaires Por último, será preciso que alguien se plantee la contratación de los refuerzos. Uno de ellos, Martín Gianfelice, no aparece ni entre los suplentes. Los extranjeros, Zapata y Meloño, fallaron en el primer partido y ya fueron borrados. Villa aún no demostró nada y el único que se salva es Coudet. Entonces, la pregunta apunta a las pautas de selección de las incorporaciones y a los responsables de las mismas, por que parece que en lugar de enriquecer un plantel que venía de un último puesto, lo hicieron aún menos competitivo.

Algún ítem positivo entre tantas pálidas es la presencia de juveniles prometedores como Vitti, Ledesma y Ojeda, de gran partido ante los Pingüinos. Se deberán replantear muchas cosas para barajar y dar de nuevo. Si no, caeremos en más de lo mismo. La hinchada acompañará siempre por que es la más fiel de todas y de eso no hay dudas. Pero también necesitamos de alegrías, de algunas respuestas en el campo de juego y de alguna señal de vida. No queremos pelear el descenso de nuevo, somos muy grandes para eso. Alguien que por favor lo piense antes de que sea tarde.

 


Guillermo Fechenbach

gfechenbach@canalla.com