Entrevista con Aldo Pedro Poy
- 19.12.2001
PRIMERA PARTE
-Si no te hubieses dedicado al fútbol,¿ te imaginás que hubieses hecho?
-No, no me imagino con qué hubiese empezado a ganarme la vida, porque desde muy chico jugué al fútbol y tuve la suerte de jugar desde muy joven en primera y así empezó mi vida, no me la imagino de otra forma. Seguramente trabajando de algo, pero no sé de qué.
-¿Tenías alguna cábala antes de entrar a la cancha?
-Entraba con el pie derecho. Pasaba la línea del lateral y lo primero que hacía era poner el pie derecho dentro del campo de juego.
-¿Un Defecto y una virtud?
-Muchas de las dos cosas. Todo el mundo tiene virtudes y defectos. Dentro de la cancha me hubiese gustado jugar mejor de lo que jugué.
-¿Un jugador que admires?
-Como futbolista a Diego Maradona. El más grande de todas las épocas. Mirando partidos de fútbol me hizo sentir muy bien.
-¿Qué cambiarías de tu vida y que dejarías como está?
-Las cosas que pasaron ya no se pueden modificar. Si pudiera modificar el futuro, pero muy a corto plazo, porque uno no sabe hasta dónde va a llegar, lo que cambiaría es tratar de ser mejor de lo que uno es. Eso me lo propongo todos los días.
-¿Mejor y peor árbitro?
-A mí me gustaba mucho Pescarina, cuando jugaba yo, y después los otros eran parejos. Del 66', 65' para atrás dirigían todos muy mal, estaban completamente a favor de los equipos de Buenos Aires.
-¿Qué canción de la hinchada es la que más te gusta?
-Hay un montón. Hay muchas lindas. Pero una muy linda es la del 4 a 0.
-¿Te hubiese gustado jugar en algún equipo del exterior?
-Tuve oportunidad de jugar en alguno, y no me fui en su momento. Pero ¿a quién no le hubiese gustado jugar en el Real Madrid, en el Barcelona?. Para un futbolista debe ser maravilloso poder jugar ahí.
-¿Y en algún equipo de Argentina?
-No, acá estuve siempre muy bien en Central. Cuando era muy chiquito me gustaba Independiente de Buenos Aires. Me gustaba porque jugaba muy bien. Pero nunca pensé en ir a jugar ahí.
-¿Qué sentiste en el momento que debutaste en primera?.
-Con mucho temor a jugar mal. Pero una vez que entré y pasaron dos o tres minutos ya estaba todo bien.
-Si pudieses ser otra persona, ¿quién serías?
-Sería mi viejo, sin duda. Mi papá me apoyó muchísimo en mi carrera deportiva y sobre todas las cosas me marcó mucho como hay que ser en la vida. Por eso lo recuerdo siempre con mucho amor.
-Desde siempre existió la violencia en el fútbol, ¿crees que hay más que antes?
-Es más violento ahora que antes, porque la sociedad en sí es más violenta que la de hace 20 o 30 años. Entonces se traslada al fútbol.
-¿Cuál crees que sería la solución para combatirla?
-Realmente no sé. No es fácil, pero tampoco debe ser imposible. Se tiene que empezar por los dirigentes, por las autoridades. Por ahí creo que empieza la cosa.
-¿Un ídolo?
-Nunca tuve ídolos. Quizás a los 13, 14 años cuando iba a la cancha, que me llevaba mi viejo, íbamos detrás del arco de Central. Y ahí veía jugar al Gitano Juárez y me encantaba como jugaba. Sentía admiración.
-¿Si te concederían tres deseos? Qué pedirías?
-Tendría más de tres deseos para pedir. A veces en lo primero que uno piensa es en la familia que tiene, que tus hijos estén sanos, que sean correctos, y después por la gente. Ojalá que todos podamos vivir un poco mejor de lo que vivimos. Nos merecemos vivir mejor. Es difícil en la posición de uno poder hacer algo. Tienen que ser los políticos los encargados de mejorar la situación de toda la Argentina.
-¿Qué crees que cambió del fútbol desde la época en que jugabas hasta hoy?
-Creo que el cambio está que en esa época los jugadores jugaban mucho más tiempo en los equipos. El que llegaba a jugar en la primera división en Central, por ejemplo, jugaba 7, 8 años, entonces tenía la posibilidad de jugar, ir conociéndose todos para ir mejorando, y después que la gente los pudiera tener un poco. Ahora el paso es muy rápido, juegan pocos partidos y ya se los llevan. Además, en lo estrictamente futbolístico cambió mucho. Ahora el fútbol es más táctico y mucho más rápido, más veloz. Y cuanto más rápido es, más difícil de jugar. A pesar de que la gente va a la cancha y dice "uy, no me gusta como juega", son jugadores de muy buen nivel técnico. Lo que pasa que se van rápido. Entonces es difícil que se vaya ese y no tener otro, no tener recambio. Llega un momento en que se siente la cosa. Los jugadores ahora no tienen el tiempo suficiente para consolidarse en el equipo.
-¿Cómo te sentís 30 años después de la palomita?
- Me siento que puedo volar menos. Me siento muy bien y muy contento, me pone bien que la gente tenga motivos para que nos podamos reunir. Ver sonrisas, y ver que la gente es feliz por un rato. Y si la palomita sirvió para algo creo que para eso sirvió mucho. Porque logramos desde hace 30 años, cada fin de año, poner contentos a muchas personas.
-¿ La dimensión que tomó este hecho no te asombra?
-Sí, nunca pensé que esto iba a ser así. Pero bueno, es Central, somos de Central.
-¿Te gusta festejarlo con la gente año tras año, o ya te cansa un poco tener que repetir el gol?
-No, al contrario. Cada vez me gusta más. Porque cada año que pasa creo que va a ser el último, pero no es. Entonces cada año es una nueva sorpresa. Lo mismo pasa cuando jugás, que no sabes cuando es el último partido.