El sitio oficial del hincha
Hola, Canallas.
Cuando Central anda bien no hay que “tirar mierda”; cuando andamos más o menos, “no es momento” y “no hay que poner palos en la rueda”; y cuando andamos como desde hace 2 años, “hay que tirar para adelante”. O sea, nunca es momento para debatir sobre lo más importante que tiene el Club: el Club. Miren si destináramos a informarnos en serio e intercambiar ideas la mitad del tiempo que gastamos hablando si viene o no viene Riquelme… ¡¡Riquelme!! No se puede creer… Riquelme o el 3 de Acasusso, que es zurdo y tiene garra, o si línea de 3 ó de 4, como si de esas cosas dependiera el Club Atlético Rosario Central. ¿Andará bien Caranta? ¿Viste que Gagliardi hizo un gol en la práctica? Che, a lo mejor Peppino se fortalece en el gimnasio este año. Amigos, más importante que éso es saber si esos tres jugadores tienen el mismo representante, y por cuánto se les firmó contrato. Pero no se preocupen, no hay que romper mucho con estas cosas. Entonces, para no molestar, les propongo hablar de música. Y que siga el baile…
Años atrás, Central fue una orquesta, una gran orquesta popular. Con buenos instrumentos e infinidad de fanáticos, fuimos una orquesta masiva, que tocaba por las calles, las rutas y los estadios del país y del continente. Hasta llegamos a tener la “Sinfónica” a fines de los ´70. Gracias a la vieja gloria, construimos un Gigante. Hoy, nos quedan el esqueleto de ese Gigante, algunas decenas de mercenarios que gastan guita ajena para que la miseria no se note y para que esos mismos mercenarios hagan negocios mientras nos distraemos con esa cortina de humo.
Lo loco de esta orquesta, es que es democrática. Al menos, en los papeles. La gran cagada, lo más jodido, es que esta infinidad de fanáticos que formamos el coro no podemos decir que todo es culpa de un dictador, ya que somos parte de una orquesta con elecciones, en las que votamos a los directores, quienes elijen a los intérpretes, lo cual nos convierte en parte de la decadencia. Activa o pasiva, no importa, porque éso sólo indica quién tiene más y quién tiene menos responsabilidad. El tema es que todos somos parte.
Antes, recordaremos, tocábamos en grandes estadios, y no teníamos nada para envidiar a los competidores, aunque pudiéramos ganar menos concursos que ellos. Hoy, seguimos llevando los estuches con brillo y los instrumentos rotos en vuelos charter, que le alquilamos al “empresario amigo” que “pone plata desinteresadamente”, la que debe figurar en el libro contable paralelo que no nos muestran, y que es amigo (¿o socio?) de los directores y del DT que, a su vez, usa su popularidad para pedirnos que votemos a determinado director de orquesta que no es otra cosa que un títere barato del empresario amigo y desinteresado. Títere barato, que al Club le sale muy caro, con celular abierto para sus cómplices con micrófono y periódico, pero jamás para llamarnos y explicarnos por qué le compra el pase a un músico que, dos días después, entra al quirófano para que lo operen de las dos manos, ni mucho menos para hacernos saber por qué el piano ya no tiene teclas, la guitarra tiene piolines en vez de cuerdas, y la trompeta nueva que compramos terminó en la tribuna, donde será revendida.
Así, nuestra vieja y gloriosa orquesta se parece cada vez más a un circo decadente, similar a aquel dictador de Costa Pobre que interpretaba el querido e inolvidable Negasegro Olmedo. Eso sí, siempre aparece algún criollo perfumado o algún gringo que, al ver pasar nuestras caravanas que siguen pateando en masa las calles y las rutas para bancar a la orquesta decadente, no piensa “qué maravilla la fidelidad de esta gente” sino “mirá cuántos boludos, qué buena clientela cautiva que tenemos ahí”. Y, como el criollo traidor y el gringo tienen vento para comprar espejitos de colores y para promocionar directores de orquesta, terminamos cambiando el maquillaje sin modificar la cara.
Uno no es más que un simple integrante de la orquesta. Un integrante que sueña con volver a dar un gran recital pero no sólo eso: como me siento parte de lo que llegó a ser una gran orquesta y que puede ser la mejor de todas, donde y contra quien sea, y como su identidad original me llena de orgullo, y a ese orgullo lo llevo como bandera, me niego a aceptar que esta decadencia sea irreversible y que no pueda cambiarse la lógica de la dirección, que es la que hunde, promete resurrección, hunde más, vuelve a prometer y sigue hundiendo. Porque no nos equivoquemos: los intérpretes son malos, pero no se meten solos en la orquesta: los contratan los directores que elegimos nosotros. Pero permítanme recordar que los fieles de esta orquesta tenemos la posibilidad de torcer la historia. Y algo más: los que estamos asociados a ella, tenemos la obligación de, al menos, preguntar, querer saber, y no comernos sin chistar la cajita feliz del maquillaje de ocasión.
Nuestra orquesta nos va a tener siempre alentándola y empujándola a ganar cualquier concurso, aunque sea el de los vecinos de la cuadra. Eso no se negocia. Pero no nos quedemos sólo con eso, porque no la vamos a estar ayudando, sino todo lo contrario. ¿No nos dice nada ver que nuestra gloria está tirada en el basural? ¿Ni que esa basura que nos tapa les impide a nuestros pibitos ser felices viendo triunfar a nuestra orquesta? Pido, por favor, sobre todo a los canallas de buena leche, que nos levantemos, porque sólo ahí está la esperanza. ¿O alguien la ve en otra parte, acaso? ¿O alguien me puede explicar cómo hacemos para volver a formar una gran orquesta si no compramos ni fabricamos buenos instrumentos, si no contratamos mejores músicos, y si no elegimos ni generamos mejores directores, que son los encargados de que se haga realidad todo lo anterior?
Nuestra banda amiga, Bersuit Vergarabat, dice “¿Cuál es?, kamikazes de otras almas aburridos en sus casas no se animan ni a cantar... Después, alucinan que planea un héroe de otras tierras y los viene a rescatar... Es esa, si no está la jeta, vos armás una careta con tus ganas...”. Compañeros canallas, nuestra orquesta necesita de muchos héroes anónimos y de acá, no esperemos que ningún iluminado nos venga a rescatar, por más cómodo que éso sea. Ya armamos demasiadas caretas con nuestros deseos, y la jeta está cada más rota. Creo que no podemos seguir mirando cómo juegan al tenis con nuestro Canalla querido.
Cuando tu vieja se enferma, no esperás que baje Dios y la cure: te juntás con tus hermanos y te organizás para llevarla al médico, internarla o ayudarla en lo que sea. Y si la familia tiene oro y barro, como casi todas, te ponés de acuerdo con los buenos y dejás en “orsai” a los otros, por más maquillaje que se pongan. Esto es igual, más complejo, pero igual.
A las páginas o los medios partidarios que tengan como principal valor la defensa del Nuestro (en la práctica, no en la lengua), les propongo lo mismo: pregunten, pidan opinión, debatan, organicen encuestas para ver qué queremos, qué no queremos, cómo podemos aportar, si estamos arrepentidos de los directores de orquesta que venimos eligiendo, si sabemos quiénes son los criollos perfumados o los gringos que digitan candidatos a directores de orquesta. La orquesta es nuestra, gente, por más que la dirijan fulano famoso o mengano con guita, y más allá que nos encandilen con el brillo de un instrumento nuevo de vez en cuando.
No hablar, no “molestar”, no querer saber, jamás va a ayudar a que una orquesta arruinada recupere su vieja gloria. Todo lo contrario. Si no sabés por qué te hundiste, te vas a volver a hundir, aunque salgas a flote por un rato.
Si quieren, la próxima vez hacemos papel picado con la partitura, lo tiramos a la cancha y hablamos del Club.
Abrazo de gol a los canallas de buena leche, sin distinciones.
Normas de uso
1
Matías Alberto Barón
31/07/2012 13:11:03
2
Ramiro Pereira Marques
31/07/2012 14:16:22
3
Federico Menini
31/07/2012 14:18:11
4
Eduardo Ferrari Del Sel
31/07/2012 14:45:47
5
Ruben Schujman
31/07/2012 14:52:08
6
Diego Onofri
31/07/2012 15:23:52
7
Roberto Castagno
31/07/2012 15:57:34
8
Ricardo Dario Carloni
31/07/2012 15:58:33
9
Luis Angel Somenzini
31/07/2012 16:00:20
10
Gabriela Zamponi
31/07/2012 16:07:11
11
Roberto Castagno
31/07/2012 16:11:20
12
Ruben Pennino
31/07/2012 16:39:32
13
Ruben Lancieri
31/07/2012 17:03:23
14
Fabián Montenegro
31/07/2012 17:14:17
15
Mario Jorge Sanduay
31/07/2012 18:15:45
16
Roberto Carlos Echeveste
31/07/2012 18:20:41
17
Cesar Delgado
31/07/2012 18:29:31
18
Daniel Pierovecchio
31/07/2012 18:58:45
19
Roberto Faulkes
31/07/2012 19:01:06
20
Marisol Bracco
31/07/2012 19:16:58
21
Gabriel M. Di Rico
31/07/2012 19:24:02
22
José Prieto
31/07/2012 20:10:35
23
Nicolas Gudiño
31/07/2012 20:19:14
24
María Susana Antoniazzi
31/07/2012 20:24:10
25
Sebastian Dalmasso
31/07/2012 20:45:28
26
Martín Perletto
31/07/2012 21:38:06
27
Nicolas Di Guglielmo
31/07/2012 22:04:33
28
Hernan Moriconi
31/07/2012 23:16:03
29
Alicia Campana
31/07/2012 23:36:44
30
Adolfo Juan Signorelli
31/07/2012 23:37:34
31
Antonio De Maria
31/07/2012 23:53:56
32
Belen Colasurdo
01/08/2012 00:23:24
33
Antonio De Maria
01/08/2012 00:29:21
34
Eduardo Ferrari Del Sel
01/08/2012 00:49:14
35
Eduardo Guillermo Oakley
01/08/2012 08:40:04
36
Mariano Carcanella
01/08/2012 09:14:55
37
Juan Pablo Olmedo
01/08/2012 10:33:05
38
Emilio Fraile
01/08/2012 10:36:39
39
Julia Guerrero
01/08/2012 10:48:32
40
Carlos Gamboni
01/08/2012 12:03:11
41
Armando Grazzini
01/08/2012 12:14:55
42
Ramiro Lauretti
01/08/2012 14:02:32
43
Fabián Montenegro
01/08/2012 15:29:18
44
Juan Jose Morichetti
01/08/2012 16:31:28
45
Miguel Moreno
01/08/2012 20:38:56
46
Nico Placido
01/08/2012 21:21:51
47
Cesar Delgado
01/08/2012 23:37:55
48
Miguel Narduzzi
02/08/2012 08:03:27
49
Martin Andres Marcos
02/08/2012 09:20:41
50
Sergio Pecci
02/08/2012 11:27:35
51
Hernán Carlos Reynoso
02/08/2012 12:00:49
52
Anibal Sallovitz
02/08/2012 12:21:27
53
Dario Potaliva
02/08/2012 22:36:39